Archive for septiembre, 2006
Reflexiones antes de un breve descanso
Lo que no tengo tan claro es que haya que ser tan dramático. El delantero camerunés es, al menos para mí, el tipo más determinante que hay hoy en día en el fútbol mundial, por encima de Ronaldinho, de Henry o de Shevchenko. No hay otro como él, ni fuera ni dentro del Barça. Sin embargo, el equipo tiene recursos más que suficientes para suplir la baja de Eto’o echando mano de Gudjohnsen, Messi, Giuly, Saviola y hasta de Ezquerro. Es posible que Rijkaard tenga que realizar algunos retoques en el juego ofensivo, pero confío en el criterio de un tipo que ha demostrado sobradamente su valía.
jugar el trío Deco-Xavi-Iniesta o era mejor jugar con un pivote defensivo de contención.
publiqué un artículo en el que me mostraba en desacuerdo con los motivos que aducía Saviola para quedarse en el Barça. No los entendía y sigo sin hacerlo. Sin embargo, la lesión de Eto’o ha hecho que la situación del argentino cambie sustancialmente. Saviola es un jugador con clara capacidad goleadora, aunque yo piense que no encaja demasiado en el esquema actual del equipo. Aun así, forma parte de la plantilla y sería de estúpidos no aprovechar sus cualidades. Ahora habrá quien diga que Saviola puede salvarle el culo a Rijkaard e incluso quien acuse al holandés de oportunista. Se equivocará. El míster blaugrana hizo jugar a Saviola los últimos minutos contra el Valencia ante la incredulidad de los medios y tertulianos que ahora se apuntan, ellos sí, al carro de los oportunistas.
puntar en el Valencia. Aragonés está demostrando que le va grande el cargo, que no puede con la presión de la prensa y que no piensa dimitir por dimitir. Creo que lo que tendría que hacer el seleccionador es ser fiel a sí mismo y salir a jugar en Estocolmo con aquellos jugadores en los que crea de verdad. Lo demás son actitudes cara a la galería. ¡Qué razón tiene Kantinu cuando dice que ‘La roja sonroja’!
a Marrakech, donde no podré leer a Fabián Ortiz ni a Roncero, donde no escucharé a De la Morena ni a Abellán (ni, ahora que lo pienso, tampoco al talibán Juanma Rodríguez… ¡Aleluya!), ni tampoco a García Caridad y su obsesión con todo lo que huela a barcelonista. Lo único que me apetece escuchar es la llamada a oración del muhecín desde lo alto de culaquier minarete. Un sonido impactante que me recuerda que en este mundo hay cosas que merece la pena ver y gentes que vale la pena conocer.Prepararse para afrontar la vida
Elegir a los diecipocos años entre una prometedora carrera futbolística (tal vez rentable a la larga, pero sólo prometedora) y la formación no debe resultar fácil, porque la madurez no es precisamente la característica principal de los adolescentes, deportistas o no. El entorno familiar y profesional (léase representantes, no “traficantes de jugadores”) debe jugar un papel fundamental en la decisión final y muchas veces no lo hace en la forma correcta. La presión (“dedícate en cuerpo y alma, porque muchos apuntan pero pocos llegan”), la tentación del dinero y la popularidad pueden acabar por convertirse en pan para hoy y hambre para mañana.
Hace unos años, la Fundación Johann Cruyff puso en marcha Cruyff Academics International, un proyecto encaminado a ofrecer a deportistas y exdeportistas un programa de formación específico en gestión deportiva que les permita seguir ligados a su mundo una vez retirados. La Academia, que cuenta con el respaldo de diversas universidades, ha tenido entre sus alumnos a deportistas de élite como Jordi Villacampa, Enric Masip, Xavier O’Callaghan o Ferran Martínez, algunos de los cuales ya se han incorporado a clubes profesionales para ejercer su nueva labor. Es sólo un ejemplo, pero un ejemplo válido, de que nunca es tarde para aumentar el nivel de formación de un colectivo que, en no pocas ocasiones, carece de este tipo inquietudes.
EL CASO DE DARÍO SILVA
Darío Silva ha visto truncada su carrera futbolística -que ya estaba en su recta final- a causa de un accidente de tráfico que ha obligado a los médicos a amputarle la pierna derecha. A la hora de escribir estas líneas, Silva se encuentra en estado de coma inducido y aún existe cierta inquietud por su vida, aunque las últimas noticias los médicos hablan de una cierta mejoría.
La carretera se ha llevado, igual que hace con la gente ‘normal’, a diversos deportistas de élite en los últimos años. Los nombres del panameño Rommel Fernández o de los baloncestistas Fernando Martín y Drazen Petrovic son de los primeros que vienen a la memoria cuando conjugamos las palabras deportista y accidente, sin duda porque dejaron la vida en el asfalto en plena madurez deportiva. En otros casos, como el del también futbolista uruguayo Germán Hornos, la suerte se alía con el accidentado y puede, más tarde o más temprano y con mucho esfuerzo, reanudar su vida deportiva.
Y hay una tercera opción: la de quienes sobreviven al accidente (de tráfico o de cualquier otra índole, incluso psíquico) pero se ven imposibilitados a causa de las secuelas para continuar con su carrera. Los hay que no saben superar el trauma que supone dejar de estar en la cresta de la ola y se dejan caer en tristes y muchas veces rápidos procesos autodestructivos (Pantani, Chaba Jiménez, Jesús Rollán…). Otros, sin embargo, cuentan con la madurez suficiente para salir adelante y aceptar su nueva situación. Si el delantero uruguayo afronta su nueva situación con el carácter guerrillero, temperamental e impulsivo que mostraba sobre el terreno de juego, no tengo dudas de que sabrá salir adelante.
¿Hay para tanto?
Como veo que el tema es recurrente y que la Plataforma Proseleccions Catalanes no ceja en su empeño (aquí los unos y los otros juegan a ver quién la dice o hace más gorda) y acaba de lanzar una nueva campaña de promoción, he decidido colgar el anuncio de marras. Sí, ese del que mucha gente se llena la boca (para bien o para mal) sin haberlo visto antes. Así los juicios que se emitan, al menos en este blog, lo serán con conocimiento de causa.
¿Quién politiza el fútbol?
El próximo día 7, la selección española de fútbol jugará en Estocolmo ante Suecia. Al día siguiente, las selecciones de Euskadi y Catalunya harán lo propio, posiblemente en el Camp Nou. Y ya hay quien está montando el lío y haciendo lo que tanto critican a algunos presidentes: politizarlo todo.
Llevo varios días escuchando tonterías en el programa ‘El Tirachinas’ de la COPE (debo ser masoquista,
supongo) acerca del pollo que se va a montar. Lindezas del tipo “cuando den las convocatorias que los futbolistas (vascos y catalanes, por supuesto) elijan qué himno quieren escuchar y se quiten la careta”, que si “ya está bien de politizar el fútbol” (no se da cuenta de que lo hacen ellos mismos), que si “las elecciones catalanas tienen mucho que ver en este partido”…Un tal Juan Manuel Rodríguez (imagino que Losantos de segundo apellido) es el más beligerante, aunque José Antonio Abellán no le anda a la zaga. Montan un cristo (con perdón, señores obispos) donde no lo hay y son tan intolerantes e hipócritas que equiparan un partido de fútbol poco menos que con un referéndum secesionista. Ya se sabe -lo dice Marianico- que España se está demembrando.
¿Qué ocurrirá con estos partidos? Pues lo de siempre: Luis Aragonés d
ará la lista de convocados (si no ha dimitido antes, que no lo hará) y los seleccionadores catalán (Pere Gratacós) y vasco (José Ángel Iríbar), elegirán entre lo que quede. Y ya está. Si todo va como en las últimas convocatorias de la selección española, Euskadi podrá contar con su selección de gala, puesto que Asier del Horno y Xabi Alonso son los únicos que han sido llamado últimamente por Luis Aragonés. Gratacós, por su parte, tendrá que hacer un equipo, probablemente, sin Xavi, Puyol, Luis García y quién sabe si también sin Capdevila. Los dos onces saldrán a un campo lleno de senyeres e ikurriñas, jugarán al fútbol y después, para casa hasta Navidad, cuando la federación de Villar les dé permiso para jugar contra alguna potencia como Costa Rica, Marruecos o Ecuador. Porque mientras no cambie la normativa actual, guste o no, eso es lo que hay.Si España pierde en Suecia (cosa bastante probable viendo cómo está el panorama últimamente), habrá quien tenga una excusa para desviar la atención. ¡Esos segregacionistas catalanes y vascos han
enturbiado el panorama de nuestro fútbol! ¡Nuestro único equipo es ‘La Roja’!. Si el combinado de Luis gana, oiremos que “las ‘regiones’ que se enfrentaron ayer no pudieron estropear la furia española” o algo así.A mí me importan un pepino las selecciones española, catalana, argentina o peruana. Ni me apasiono con ellas ni me interesan más allá del espectáculo que puedan ofrecer sobre el terreno de juego. A mí me gusta el fútbol. Y del mismo modo que hay quien aprovecha este deporte como plataforma de lanzamiento en términos de popularidad, de política o de negocios, también hay quien recurre a él para confundir el culo con las témporas y lanzar todo tipo de diatribas contra lo que represente un pensamiento o una conciencia de país distinta a la suya.
Dos gigantes sub iudice
El proceso electoral en Can Barça acabó como se suponía: con Joan Laporta elegido por aclamación ante la imposibilidad por parte de algunos precandidatos (y la cobardía de otros) de plantarle cara. Podríamos pensar que el asunto está cerrado, pero no es así. La Junta Directiva de Laporta elevó un recurso al auto del juez que le conminaba a convocar
“de forma inmediata” elecciones a la presidencia del club. No sé cuánto tardará en resolverse ese recurso, pero el día que vuelva a haber otro fallo tendremos a todos los presuntos opositores reclamando, de nuevo, su cuota de protagonismo en los medios.Entretanto, se está hablando -y mucho- de un decreto de las autoridades del deporte catalán que revisaría la duración de los mandatos presidenciales en los clubes deportivos para alargarlos hasta los seis años, con lo que Laporta podría ocupar el cargo no hasta 2010, sino hasta 2012. Cuando se polemizaba en torno a la fecha de las elecciones, yo apostaba por celebrarlas en 2007 (a los cuatro años de los anteriores comicios). Manteniendo la misma lógica, si se modificara ese reglamento para alargar los mandatos en dos años, no me parecería correcto. Los socios del Barça que votaron en 2003 lo hicieron para elegir un presidente por 4 años, aunque luego se convirtieran en únicamente 3. Quienes han apoyado a Laporta con su firma lo han hecho también para cuatro años, no para seis. Claro que si nos ponemos a interpretar literalmente -como se ha hecho en 2006- la letra de la normativa, a lo mejor no queda otra que aceptar ese aumento…
La
situación en el Real Madrid es mucho más confusa todavía. Arturo Baldasano ha retirado la demanda que tuvo como consecuencia la suspensión cautelar del voto por correo, con lo que es posible que, más temprano que tarde, se proceda a su recuento. ¿Qué pasará si quien tiene más voto no es Ramón Calderón? ¿Qué hará Juan Palacios, quien ya dijo que renunciaba a la presidencia si ésta llegaba vía judicial? ¿Y si gana Villar Mir? El asunto es muy peliagudo, puesto que, por mucho que Calderón haya puesto en marcha su proyecto (para muchos, erróneo), no se puede dejar de lado la voluntad de los socios. ¿Qué pensará aquel socio del Real Madrid que votó por correo y ve que, de golpe y porrazo, su opinión no cuenta para nada? Si tras el recuento de los votos por correo hubiera, como parece a priori, un cambio de ganador, creo que lo mejor sería convocar una nuevas elecciones de inmediato y acabar con el lamentable circo de nuevos, viejos y ambiciosos ricos en que se ha convertido la carrera por la presidencia del Real Madrid.Barriobajero
No suelo hacerlo, pero hoy no puedo reprimirme. Acabo de leer el artículo titulado “Que vigilen el dinero para Unicef” que Fabián Ortiz publica hoy en As.
e, del atlas Aguilar o de la web de la Enciclopedia Británica para situar Swazilandia en el mapa) e incluso que nos diga que el gobierno suazi no sabe administrar el dinero. Lo triste del caso -porque no por esperado es menos triste viniendo de quien viene- es la frase final: “Suazilandia ha sido el país elegido por el Barça y Unicef para donar sus primeros euros”.Presión y tensión
Pero, ¿qué es eso de la presión? El Diccionario de
la Real Academia de la Lengua Española define presión como la “acción y efecto de apretar o comprimir” y, en otra de las varias acepciones de la palabra, habla de “fuerza o coacción que se hace sobre una persona o colectividad”. Se supone que la ‘presión’ a la que se refieren nuestros cultos futbolistas encajaría en esa segunda definición.Probablemente ya se había hablado de ‘presión’ anteriormente, pero creo que quien puso de moda ese término aplicado a la liga de fútbol fue el dúo formado en el banquillo del Barça por Johann Cruyff y Carles Reixach en aquella persecución al Real Madrid que terminó en la primera liga de Tenerife. Recuerdo al Madrid con muchos puntos de ventaja y a los entrenadores del Barça diciendo que querían jugar antes para “meter presión” al equipo merengue. No sé si lo consiguieron o no, pero todos sabemos cómo acabó aquel campeonato. Al año siguiente ocurrió lo mismo y al tercero, con el penalty de Djukic, también.
Visto con perspectiva, ¿aquello fue realmente presión? No lo tengo muy claro, pero creo que tuvo más que ver la calidad y la confianza con que jugaba aquel Dream Team; un modo de juego y una alegría que afectó a un Real Madrid que, pese a ir por delante, no destilaba la misma sensación en su juego ni despertaba las mismas alabanzas. Basta recordar la destitución de Radomir Antic por Leo Beenhakker cuando los blancos iban líderes. A lo mejor esa es otra forma de presión…
El holandés contestó: “¿Qué es la presión? ¿Usted lo sabe? Está en la cabeza de cada uno. Lo que dice usted es crear presión para que se hable sólo de ganar, y yo no digo nunca eso. Yo hablo de hacer bien el trabajo e intentar hacer disfrutar a la gente y dejar buena imagen. Y así no hay presión, sólo hay partidos que se aprovechan si todo va bien y que se sufren si no van bien. Prefiero hablar de tensión, de la adrenalina que se genera durante toda la semana en los entrenamientos. La presión viene de fuera y para mí no existe”.Tensión, según la RAE, es un “estado anímico de excitación, impaciencia, esfuerzo o exaltación”. Para Rijkaard, la tensión es positiva y la presión no existe. En cualquier caso, si su equipo juega como acostumbra en los últimos años, la presión -existente o no- no va a recaer precisamente en la formación azulgrana.
Foto del penalty fallado por Djukic: www.deportivo-la-coruna.com
25 años bien distintos
l primer puesto al equipo de Pepu Hernández. Talento, disciplina y coraje, sí. Pero también solidaridad, buen rollo y fe en las posibilidades del equipo. Conceptos que la otra selección española, la de fútbol, parece tener olvidados.