Archive for abril, 2008
El día para aplacar la sed
Llevamos casi dos años enteros de decepción en decepción. Desde aquella rúa que trasladó por una vez el carnaval al mes de mayo de 2006, las botellas de la fe y de la paciencia se han ido vaciando hasta el punto que apenas quedan unas gotas. Jugadores, técnicos y directivos se han ido bebiendo ambas cosas -no busquéis segundas interpretaciones- y la afición, que en un primer momento hizo la vista gorda, se da cuenta ahora de que tiene sed.

Tenemos sed de lucha, de goles, de sacrificio, de triunfo. Sed de recuperar un espíritu combativo que ha caracterizado -aunque no siempre con éxito- al Barça. Necesitamos refrescar nuestras gargantas con algo más que agua: con el elixir de la victoria recuperada, del resurgimiento de lo que quede de lo que un día fue gran equipo, con los últimos estertores de una plantilla que pudo marcar una época y que, sin embargo, no ha alcanzado sus objetivos.
Necesitamos que sigan nadando aunque sea para morir en la orilla. Con las brazadas de los jugadores, el aliento de la grada y un poco de suerte, quizá esa orilla hacia la que nos dirigimos sea la del río Moscova. Y tal vez, puestos a escoger, no haya que morir en ella.
De viaje
Salgo esta tarde hacia Milán en un viaje de trabajo, así que no podré escribir sobre el inoportuno derby del sábado. Mejor, no me apetece. Además, así podré desconectar hasta que se acerque el partido del miércoles.
Si veo a Ronaldinho, a Berlusconi o a Roberto de Assis, ya os informaré.
Menudo derby se avecina…
El próximo sábado, en el Camp Nou, Barça-Espanyol. ¡Qué pereza me da ese partido! Entre los unos, incapaces de matar los partidos incluso con el viento a favor, y los otros, que cada día juegan menos y llevan una racha aún peor que la nuestra, ¿a alguien le apetece este partido cuando cuatro días después hay una semifinal de Liga de Campeones?
No me pierdo un partido en el Estadi a menos que tenga algún viaje profesional. Es el caso de este derby, que intentaré ver por televisión desde Milán. Pero, por primera vez en mi vida, no me sabe mal perdérmelo. No espero mucho más del Barça en la Liga, pero sí espero que de una puñetera vez gane un partido con solvencia en casa y nos levante la moral (muy baja por todas partes) antes de la visita del Manchester United.
Un Man Utd. al que el Arsenal, pese a la derrota, ha jugado de tú a tú, demostrando que el tan denostado juego de toque puede ser perfectamente válido para hacerle frente. Eso sí: hay que hacerlo bien y aún me queda algo de fe para pensar que los jugadores del Barça están capacitados para hacerlo en dos partidos.
Lo de encomendarse a Sant Jordi es inútil. No olvidemos que Saint George es también el patrón de Inglaterra.
¡Que viene el ManU!
Ayer casi todo fue horrible. Patético e inoportuno Xavier Sala Martín en Catalunya Ràdio. Peor el equipo en la primera parte contra el Schalke. Injustificable el público silbando en una eliminatoria de cuartos de final!. Inoperante Rijkaard a la hora de realizar algún tipo de ajuste táctico para frenar el planteamiento de los alemanes… Lo dicho casi todo mal excepto una cosa: el resultado final.

Aunque muchos (más de uno y más de tres) asiduos de los blogs deseaban incluso la eliminación del equipo, el F.C. Barcelona está en semifinales de la Liga de Campeones. Jugando mal, pero haciéndolo contra sus rivales deportivos, contra una directiva cada vez más desquiciada y contra una afición a la que no entiendo.
El domingo, frente al Getafe, sí supoe expresarse: animó al equipo durante el partido (como anima el Camp Nou, o sea, más bien poco) y esperó al final para mostrar su descontento. Lo de ayer, sin embargo, no tiene nombre. Salí del estadio feliz por el pase a semifinales pero con una sensación de cabreo con mis co-socios de mil pares de narices. Suerte que sólo nos queda un partido más en el Camp Nou.
Ese partido es, como todo el mundo sabe, contra el Manchester United. Un señor equipo que, por lo que leo por todas partes, nos va a dar un repaso. Tal vez sea así, pero yo tengo que verlo. De momento, prefiero mirar las cosas con optimismo. Para entristecerse siempre habrá tiempo. ¿Que viene el ManU? Pues que venga, hombre, que venga.
De Penalty Radio: 12º podcast
Ya podéis escuchar (en el reproductor inferior) o descargar el 12º podcast del programa Once Metros de De Penalty Radio.
Esta vez se trata de un programa completito, con la crónica de la 31ª jornada de la liga española a cargo de Fernando, el editor de Sentimiento Atlético, y el análisis de la novena fecha del Torneo Clausura argentino en la voz de Jorge Buamden, de La Base Está.
También os dejo una interesante tertulia en la que Chus, Arias y Kantinu (gracias a los tres por vuestra participación) departen amigablemente acerca de la situación del Barça y de la salida de pata de banco de Joan Laporta este pasado fin de semana.
Se trata de un podcast de una hora de duración, así que os dejo el minutaje por si queréis escuchar directamente cada una de las secciones:
- Crónica de la Liga española: comienza en el minuto 2:24.
- Crónica de la Liga argentina: a partir del minuto 08:00.
- Tertulia: empieza en el minuto 21:55.
Si alguien desea participar en próximas tertulias, no tiene más que contactar conmigo en depenalty@terra.es y lo coordinaremos todo.
El enfermo imaginario
Está revuelto el gallinero culé, especialmente entre aquellos que no comparten la forma de actuar de la directiva azulgrana. El penúltimo episodio (nunca se puede hablar del último porque seguro que habrá más) es la puesta en entredicho de la lesión de Ronaldinho. Basta darse una vuelta por la blogoesfera o por los artículos de algunos columnistas para darse cuenta del pim-pam-pum en que se ha convertido el club.
Hace unos días, se montó un escándalo mayúsculo porque los servicios médicos del club hicieron pública una nota en la que decían que Ronaldinho no sufría lesión muscular o tendinosa alguna, pero que seguirían tratándole hasta que desaparecieran las molestias que el jugador sentía. En diversos medios de comunicación se criticó hasta la saciedad el silencio de los médicos del club. ‘No les dejan hablar’, decían.
Pues bien: Ricard Pruna y Toni Tramullas han hablado hoy. Y lo han hecho para negar cualquier relación entre la lesión que tendrá apartado al brasileño de los terrenos de juego las próximas seis semanas y la anterior.
Habrá quien les crea y quien no. Quien confíe en la honestidad de unos profesionales cuya labor se basa en la confianza y quien entienda esto como un nuevo movimiento del aparato del club para engañar a todo el mundo. Quien pondría su salud en manos de estos médicos y quien preferiría acudir antes a Carlos Jesús. Quien considerará esto como el mayor escándalo del universo o quien lo interpretará como una forma de apartar a Ronaldinho de los focos para facilitar su salida.
Yo no sé qué pensar, francamente. Sólo sé que si hubo alguna vez un enfermo imaginario, entre todos hemos conseguido que se vaya al otro barrio. Falta saber si esa defunción será la adecuada para que el club recupere la salud.
Adiós a la temporada y ¿a algo más?

Ronaldinho se ha lesionado y su período de baja se estima, más o menos, en seis semanas. No me alegro de la lesión de nadie, pero espero que esto sirva para que la gente deje de hablar de Ronnie en todas y cada una de las tertulias en las que aparece la palabra ‘Barça’. Con el brasileño oficialmente (ahora parece que sí) lesionado, espero que se deje trabajar al equipo para que se clasifique para unas semifinales de la Liga de Campeones que todos dan por hechas y para que haga lo que pueda -no espero más- en la Liga.
A todo esto, prensa, radio y blogs dan por supuesto que esta lesión significará que no veremos más a Ronaldinho con la camiseta blaugrana con el 10 a la espalda. Yo, viendo cómo está el percal, no lo tengo tan claro. ¿Y vosotros?
