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El viaje a Manchester
3:30 de la madrugada del 29 de abril de 2008. Mi teléfono móvil me despierta con los acordes de Insurrección, una de las canciones fetiche del grupo que acompañó mi paso de la adolescencia a la madurez (¿madura uno alguna vez del todo?). Mi primer pensamiento es ‘¿Qué coño hago levantándome a esta hora?’, pero enseguida recuerdo que tengo una cita en Manchester con el club al que sigo -junto al Granada C.F. y a la U.E. Poble Sec, dicho sea de paso- hasta donde alcanza mi memoria. En ese momento, me despejo de pronto, me doy una ducha rápida y hago un repaso (el trigésimo octavo desde la noche anterior) al contenido de la mochila: billetes de avión a Londres, reserva del coche de alquiler, dirección y teléfonos de Dfons (gracias de nuevo, amigo, por acogerme en tu casa esa noche de frustración culé) y, sobre todo, la entrada para Old Trafford. A las 4:00, servidor se sube a su Seat León y enfila la autopista AP7 en dirección al aeropuerto de Girona. El vuelo sale a su hora (6:20) y a las 8:00 hora inglesa estoy ya subido en el Ford Fiesta con el que cubro los trescientos y pico kilómetros sembrados de verdes pastos, ovejas y coches con el volante en el lado equivocado que separan el aeropuerto de Stansted de la ciudad de Manchester, donde llego alrededor del mediodÃa.
He quedado con Dfons en recogerle a las 16:30 en su casa para ir juntos al campo, asà que tengo tiempo para aprovechar el sol, para darme un paseo por el centro de la ciudad y para comer algo (chicken curry with rice and chips acompañado de una pinta de Carling) en el Old Nags Head, uno de los pubs más conocidos del centro de Manchester. El pollo pica como la madre que lo parió, asà que me bebo la cerveza como si fuera agua, lo que no resulta muy prudente para alguien que tiene que conducir al cabo de un rato otros cuarenta y pico kilómetros hasta Oswaldtwistle (léase ‘Osal-uÃsel -Ossy, para los locales-) para recoger a mi colega bloguero. Otro dÃa, si no os importa y para que este post no se haga más largo aún de lo que es, os daré mi impresión acerca de esa pequeña ciudad de Lancashire, situada apenas a 5 Km. de Blackburn.
Manchester
Sobre Manchester os diré que me pareció -lo poco que vi- una ciudad relativamente tranquila y sin el ambiente tÃpico de un gran dÃa de fútbol (salvo por los muchos culés con los que me tropecé) que sà aprecié, por ejemplo, cuando fui a Liverpool hace unos años. Tal vez el generoso sol que lució durante toda la jornada pausó el ritmo de una ciudad poco acostumbrada al buen tiempo, pero lo cierto es que el movimiento humano brillaba por su ausencia: los locales tomaban una cerveza en alguna terraza o, simplemente, se remangaban las camisas y dejaban que el sol intentara broncear sus blancas pieles. Era la hora del sandwich.
Después de comprar un regalo para Laia (la nueva culé que llegará en septiembre y que desde ya es seguidora del Manchester City gracias a su mono de trapo vestido de azul celeste), regreso al coche y, por enésima vez, intento subirme por el lado izquierdo sin recordar que el volante está en el otro costado. Nadie ha visto la ridÃcula vuelta al Fiesta, asà que respiro tranquilo, me subo -ahora sÃ, por la derecha- y carretera y manta: hacia Oswaldtwistle para recoger a Dfons.
El estadio
Finalmente, a la hora acordada enfilamos camino a Manchester. Aparcar fue relativamente fácil (con 5 pounds te prestan un tranquilo trozo de descampado), asà que caminamos unos minutos hacia Old Trafford, ahora sà con el ambiente adecuado: mucha gente vestida con los colores de su equipo (lo raro era ver a alguien sin alguna prenda del United o del Barça), un estadio fantástico, un rincón (el de Munich) para la nostalgia y el homenaje y un montón de puestos de comida rápida para ingerir algo antes de entrar en el llamado ‘Teatro de los sueños’. Dicho y hecho. Un bocadillo rápido, un cacheo por parte de la policÃa y adentro por uno de esos claustrofóbicos tornos de entrada que tienen todos los campos ingleses (¡qué angustia dan!).
Old Trafford es un estadio grande. Y como en todos los estadios grandes, llegar hasta tu localidad requiere un pequeño esfuerzo. Y hablar de esfuerzo en un estadio grande es hablar de subir escaleras. Para quien conozca el Camp Nou, no es como subir hasta el último anillo de la tercera graderÃa, pero poco le falta.
Cuando entramos, habÃa en el campo más aficionados culés que ingleses, por lo que se nos oÃa cantar, animar y gritar sin ningún problema. Luego, cuando faltaban pocos minutos para que empezara la liturgia de todos los partidos de Champions League, fuimos eclipsados a golpe de megafonÃa. Aun asÃ, no se dejó de animar durante todo el partido (del que no voy a hablar porque ya se ha dicho todo).
Aunque parezca un sacrilegio decir esto, me decepcionó mucho el ambiente de Old Trafford. Es algo mejor que el de Stamford Bridge, pero no le llega ni a los tobillos a Anfield o a Celtic Park. Hasta el Camp Nou tuvo más ambiente en el partido de ida, y decir eso de un campo inglés es decir mucho. No sé si esto es siempre asà o si simplemente es que no las tenÃan todas consigo, pero la afición del Manchester United sólo se sumó a la fiesta en el momento del gol de Scholes (ese ‘yes’ pone los pelos de punta) y cuando quedaban tres o cuatro minutos para el final.
Tras el pitido del árbitro certificando la defunción del Barça en esta temporada, las caras de los casi 4.000 culés presentes en Manchester eran más que un poema; eran una antologÃa completa. Caras largas. Caras de funeral, de indignación, de resignación, de impotencia, de hartazgo. Caras de mala leche, de revolución, de exigir responsabilidades.
Y en ese momento me acordé de la canción de El Último de la Fila con la que me habÃa despertado casi veinte horas antes: “Me siento hoy como un halcón llamado a las filas de la insurrección”.
Mañana, en otro post, el regreso. Lamento la calidad de las fotos, pero están hechas con el móvil (en el repaso a la mochila olvidé la cámara).





Envia sana que me da leer todo eso. Estuve unas 6 horas en Manchester, lo malo es que las pase en Old Traford y el Manchester Stadium. Pero si que me parecio una ciduad más rica y bonita que Liverpool, pero menos entregada al fútbol.
mayo 1st, 2008 at 20:03En fin amigo, disfruta de la experiencia y piensa que nos quedan muchos dÃas para torturarnos del suplicio que significa ver como podemos quemar todo lo que tenemos.
Un abrazo
Amigo Juan Carlos,
No sabes lo que me acordé de ti. Que sepas que tendremos más oportunidades de un retorno feliz.. de eso no hay que tener ninguna duda!
Estuvo cerca eso si.
Un abrazo Champion
mayo 1st, 2008 at 20:58@los dos
mayo 1st, 2008 at 21:43A ver si es verdad, porque empiezo a pensar que nunca podré ver en directo una final de la Copa de Europa con el Barça. A ParÃs viajé sin entrada y ahora que la tenÃa asegurada (soy de los ingenuos que se apuntó), no hemos llegado.
Tú lo que quieres decir es caras como de embaucados.
Me cago en el Graná Cé-efe, en el fúrbol, en el “balonsecto” -árbitro ha sido palo-, en el balonmano, en el julajóp y en tó lo que verdeguea. Me cago en el final del ciclo y de paso en los pederastas. Y al loro, me cago en los embaucadores.
Me cago, me meo y hago barro con el deo.
P.S.: Gran post, poca recompensa. Buenas fotos tira el iphone…
mayo 1st, 2008 at 21:49Es lo que tenÃa que decir.
Comparto muchas de tus sensaciones, en especial la de Old Trafford, que no me pareció el tÃpico campo inglés (Anfield, Stamford Brige, St.James Park…) y también lo que cuentas de la ciudad. Si no llego a ver a unos cuantos locos blaugranas en Catalan Square, no creo que el Barça juegue en Manchester. Lo poco que vi de la ciudad, me gustó. Está todo muy cerca. Además no hizo frió ni llovió, solo nos faltó, lo que nos faltó: pasar la eliminatoria. Seguro que incluso nos cruzamos por el Munich Tunnel.
mayo 1st, 2008 at 21:53Bueno Juan Carlos tu tranquilo que seguro que vas a ver una final del Barça en directo. Eso si, con un equipo formado con jugadores de verdad (Messi, Iniesta, Bojan…) y no otros ex futbolistas (Dinho, Edmilson, Thuram…)
Saludos
mayo 1st, 2008 at 22:00@shojan
Te veo en forma, pero las fotos no están tomadas con el iPhone, sino con la PDA.
@Guso
SÃ, el centro de Manchester es ‘coquetón’, pero le falta algo. Al menos ese dÃa y a esas horas del mediodÃa. Liverpool es menos resultón, pero yo la encontré más movidita.
@Kimiko
mayo 1st, 2008 at 22:19Ojalá.
Interesante post.
Muchas gracias por querer compartir con nosotros tus peripecias en Manchester. Entre otros motivos, es por gente tan de puta madre como tú, me sabe muy mal que el Barça no pudiera clasificarse para la Final de Moscú.
No me sorprende que los jugadores no se despidieran de la afición al terminar el encuentro. Yo ya lo vivà en directo en Octubre de 2006 en Stamford Bridge tras palmar 1-0 ante el Chelsea en partido de liguilla.
Un abrazo.
mayo 2nd, 2008 at 2:01Y menuda Odisea para llegar allà y tal. Yo soy un puto comodón, asà que exijo todas las facilidades del mundo.
Curioso lo del ambiente de Old Trafford. Seguramente estaban acojonados y también puede ser que se trate de una afición algo “pechofrÃa” a la hora de animar.
Saludos.
mayo 2nd, 2008 at 2:08Como mola leer estos post. Saludos y arriba!!!
mayo 2nd, 2008 at 9:00Qué mal me supo por tÃ, pero eso es lo que tiene viajar a estos partidos… Tranqui que ya iremos a otra final, yo también estuve en ParÃs sin entrada y lo tengo pendiente, aunque lo cierto es que la disfruté como si hubiese estado.
Qué lástima que no se cumpliera lo del gol con la oreja de Archibald…
mayo 2nd, 2008 at 10:11Que gran post tio. Parece que estoy viendo esas calles inglesas.
Hacia muchisimo que no pasaba por vuestra web, un saludo muy grande.
mayo 2nd, 2008 at 19:57sólo que el BArcelona pasara la eliminatoria….
un abrazo.
mayo 2nd, 2008 at 22:03No sé si mi ignorancia me dé para comentar en este post amigo. Bonitas fotos las que sacaste. Yo vivà 2 años en Manchester y recuerdo con mucho aprecio esa época. LA ciudad, si bien no es la mas agradable para vivir, cuenta con gente muy cálida y cordial. Recuerdo los interminables partidos de fútbol los domingos en los campos de Greater Manchester. Siento que tu travesÃa a Manchester no hay aconcluido como quisiste, pero me imagino que saliste bien orgulloso del equipo, asà como de esta gran y magnÃfica temporada que ha hecho, muy superior a las de los años 20 y 40. Esta semana celebremos el pasillo al Real Madrid, que no es nada, es un motivo de orgullo hacerle el pasillo al digno campeón con la “mediocre” plantilla que tenemos.
Un abrazo amic.
mayo 3rd, 2008 at 17:28@Csai
1. Sà salà orgulloso del equipo ES ESTE PARTIDO. No marcó, pero puso sobre el campo lo que tenÃa que poner.
2. La temporada ha sido un desastre, cierto. Para tu información, en la década de los años 20 sólo se disputaron 2 campeonatos (la liga se instauró en 1928) y el Barça ganó uno. En los 40, el equipo ganó 3 ligas. En la década de los años 2000, llevamos 2 ligas y aún quedan un par de años
3. El pasillo al Madrid no me gusta, pero no queda otra que reconocer que han sido mejores, asà que…
4. ¿Plantilla mediocre? Pues sÃ. Desde el punto de vista de las ganas y la profesionalidad, ha demostrado que lo es.
Otro abrazo para ti.
mayo 3rd, 2008 at 19:10P.D. Por cierto, ¿te has instalado ya?
Encontré este blog por casualidad y debo decir que es una fantástica crónica de ambiente. Yo estuve en Gelsenkirchen y la cosa fue aún más cutre: ahà sà que no habÃa ambiente alguno ni el dia antes, ni la mañana antes, ni horas antes… Pero fue empezar a llenarse el campo y no parar de gritar la gente. Encima habÃa un moderador que no veas como calentaba el ambiente. Luego, 90 minutos cantando. Y todo eso en un estadio precioso, de los más bellos que he visto nunca. Un lujo.
mayo 4th, 2008 at 1:12Por cierto, visiten otro blog de deportes: http://lapalabraeslibre.blogspot.com
Hasta pronto!
@ todos

mayo 5th, 2008 at 23:10no veais como conduce Juan Carlos por las carreteras inglesas…. Kamikaze!!!!
Pasamos un muy buen dia, aunque yo tuve que trabajar, lastima del resultado final.
S2