Archive for noviembre, 2008
Un equipo grande: 0-3

Según todo aquel que se empecinaba en menospreciar las goleadas y el buen juego del Barça diciendo que todavía no había jugado contra nadie, hoy debutaba el equipo de Guardiola. Y lo ha hecho a lo grande, deshaciéndose de un Sevilla que no ha sabido frenarle.
Control, posesión (cerca del 70%) y, a diferencia del año pasado, ese juego de toque se ha reflejado en el marcador. Mientras el Real Madrid se dejaba el prestigio y la prima en Getafe, hoy hemos visto sobre el Sánchez Pizjuán un equipo enorme, capaz de hacer que el Sevilla pareciera mucho peor once de lo que realmente es.
La velocidad y la chispa de Eto’o (¡qué gran gol!), el talento de Messi (¿qué decir de Messi?) y el control de un centro del campo espectacular han bastado, junto a la solidez defensiva, para desarbolar al equipo de Jiménez. Un equipo, por cierto en el que parece increíble que un tipo con un sobrepeso como el que luce Mosquera pueda ser titular.
Publicaba Guso en su blog que el Tourmalet no se iniciaba hoy, sino que el verdadero es el de la segunda vuelta. QUizás sea cierto, pero hoy el Barça ha ganado la etapa prólogo y se ha enfundado, una vez más, el maillot amarillo.
Replanteamiento
El Barça va bien, que diría el amigo de Bush. Juega de un modo fantástico, hace goles, va el primero en la Liga, se ha clasificado para octavos de final de la Liga de Campeones… Eso debería bastar para mantener con cierta periodicidad el blog. Pero no es así.
Este no ha sido nunca un blog especialmente activo en lo que a su autor se refiere. He seguido la máxima que dice que si no tienes nada que decir, no escribas. Tanto es así que en los casi tres años de funcionamiento (empecé en febrero de 2006), he publicado -con éste- sólo 189 entradas. Jamás me ha preocupado ni eso ni el número de visitas, puesto que siempre he pensado que el blog no era más que un divertimento.
Estoy viviendo una época en la que lo que menos tengo es tiempo. Y el poco que me queda prefiero dedicarlo a otras cosas, como a ver crecer -poco a poco, pero crecer al fin y al cabo- a mi hija Laia.
Hasta ahora robaba unos minutos de aquí y otros de allá y me bastaba para actualizar el blog con mayor o menos frecuencia y acierto. Incluso me lancé a la aventura de los podcasts y logré grabar, editar y colgar lo mejor que pude trece de ellos con la ayuda de no pocos asiduos que participaron en ellos.
Aunque la tendencia en muchos de los veteranos de la blogosfera ha sido ir cerrando sus bitácoras (Perarnau, Bañeres, Dfons, Polo, Xisco y otros que me dejo en el tintero, cada uno con sus razones), yo no voy a hacerlo. Al menos de momento. Pero prefiero avisar a mis lectores de que la actualización no va a ser tan frecuente.
Procuraré escribir un artículo después de cada partido y, con un poco de suerte, cuando encuentre un hueco y algo que compartir con vosotros. Y si el hueco es lo suficientemente grande, tal vez pueda retomar en unos días la grabación de los ‘Once Metros’. Espero poder contar con vosotros para ello y, por lo pronto, os lo agradezco.
Pongamos un pie en el suelo
De vez en cuando es bueno poner al menos un pie en el suelo. El empate de ayer frente al Getafe debe servirnos para rebajar un poco el nivel de euforia y no creernos el ombligo del mundo.
El Camp Nou vivió ayer una experiencia agridulce. Por un lado, dejamos escapar dos puntos que nos habrían permitido afrontar los cuatro próximos partidos con una tranquilidad enorme; por otro, el equipo dejó patente que cuando no funcionan las cosas (ausencias, buen planteamiento del Getafe, rotaciones…) al menos sabe luchar hasta el último minuto y no hace que el público caiga en la desesperación de las últimas dos temporadas. El aplauso de la grada al finalizar el encuentro es una buena muestra de ello.
Sobre Messi
La latente esquizofrenia del entorno ha hecho que pasemos de ser el mejor equipo del mundo a depender de la presencia de Messi sobre el terreno de juego. Eso ya no me sorprende, pero tengo claro que Guardiola hizo bien al reservar al argentino para el partido de Lisboa. El choque contra el Sporting es mucho más importante, muchísimo, que el partido de ayer. Ganando -o empatando- en la capital portuguesa nos aseguraríamos disputar el partido de vuelta de la eliminatoria de octavos de final en el Camp Nou, lo que es una garantía de éxito, salvo debacle en la ida.
Si me apuran, incluso prefiero que Messi juegue en Lisboa y descanse frente al Sevilla, donde sí o sí debe estar Rafa Márquez. Desde ya, firmo que el 10 del Barça juegue el miércoles y esté a punto para los dos próximos encuentros en el Camp Nou frente a Valencia y Real Madrid.
Y otro apunte: no se le ha hecho demasiado caso, pero el partidazo y el despliegue físico de Dani Alves ayer fue espectacular. Si hubiese estado el año pasado, probablemente estaría fundido a estas alturas de la temporada. Hay que ver cómo cambia el cuento…
De blogs y trolls
Son muchos los motivos que llevan a una persona a abrir un blog: compartir aficiones, conocer gente, intercambiar opiniones, saciar su afán de notoriedad, evadirse de la rutina diaria, pasar el rato… Cada cual tendrá sus razones y todas, en principio, son respetables.
La pregunta que me viene a la cabeza es: ¿por qué visito unos blogs determinados? Lo más normal es hacerlo porque su contenido te interesa, porque te gusta el estilo de su autor o porque te apetece pasar el rato. Y luego están los trolls.
Una lamentablemente abandonada bitácora define a este tipo de personajes como “bichos peores que las cucacharas que se dedican a invadir tu foro o blog de mensajes monotemáticos, insultos y otros excrementos verbales. Acaban provocando la desesperación de los demás contertulianos que suelen abandonar tu güebsite”.
Pocas veces unas sencillas frases sirven para ilustrar la calaña de este tipo de ociosos, cobardes e indocumentados entes.
En esa misma web, el autor recurre a una metáfora para recomendar el mejor modo de tratar este problema: ”Intentar deshacerse de un troll razonándolo equivale a pretender quitar una mierda del sendero aplastándola: ineficaz y… te pringas. Sé más inteligente, rodeal@”.
Si aun así no se acaba con la lacra, existen herramientas para evitar su presencia: WordPress (no sé si Blogger lo ofrece) dispone de un sencillo plug-in (Akismet) para catalogar como spam los comentarios procedentes de algunas IPs determinadas. Está pensado para evitar mensajes que te ofrecen todo tipo de productos farmacéuticos y panaceas universales, pero su versatilidad nos permite su uso como eficaz ahuyentador de trolls.
En los casi tres años que lleva funcionando De Penalty, sólo he usado ese recurso con un comentarista que, de vez en cuando, se dedica a soltar su rabia y su insatisfacción sexual en los blogs culés. No merece la pena ni comentar su nick, pero desde que sus comentarios no aparecen en el blog estoy mucho más tranquilo.
¿A qué viene todo esto? Ya hacía tiempo que quería hablar de cómo algunos indeseables pueden arruinar el buen ambiente de cualquier foro, pero el hecho que mi amigo Dfons haya optado por cerrar el suyo a causa de la mala educación de unos y otros me ha empujado a redactar estas líneas.
La blogosfera me ha servido para conocer gente que vale la pena, nuevos amigos con los que he compartido mesa y mantel o que me han ofrecido, como Dfons, un lugar para pasar la noche en su casa de Inglaterra. Y lo hizo sin conocerme más que de comentar en nuestros respectivos blogs o de participar en mis podcasts. Sólo por eso, vale la pena seguir en la brecha. Y hacerlo protegiendo este espacio de imbéciles imberbes que no conocen los límites que no pueden sobrepasarse en un espacio público (pero privado, no lo olviden) como este o cualquier otro blog.
Si eso significa ser acusado de censor (otra táctica habitual entre los trolls), que no se equivoque nadie: no es mismo sacar la basura que censurar.
Golpe de efecto en la pizarra

Hoy no cabía otro resultado que la victoria en Huelva. Las derrotas de Valencia y Real Madrid, unidas al empate del VIla-real en Málaga ponían al alcance del Barça encarar el próximo partido (Getafe en el Camp Nou) y sobre todo los 4 cruces directos con los principales rivales con cierta comodidad.
El equipo no defraudó. Tal vez no fue tan brillante como en otras ocasiones, pero sí demostró la solvencia con la que es capaz de jugar cuando las cosas no se ponen de cara a las primeras de cambio. Si me quedaba alguna duda sobre la capacidad de Guardiola para dominar el vestuario (y la pizarra) y encabezar su proyecto, hoy se han disipado.
Es cierto, muchos dirán que aún no hemos jugado contra nadie (¿y quién lo ha hecho?), pero afrontar los cuatro partidos de diciembre con 5 puntos de colchón es algo que proporciona tranquilidad.
Ahora toca no dormirse, disfrutar de esta semana sin fútbol hasta el domingo y ver cómo en Madrid (qué cierto el tópico de la ‘crisis del puente aéreo’) despellejan a todo cristo viviente. El Barça, mientras tanto, debe ganar al Getafe y disfrutar, sentado en la puerta, al ver pasar al cadáver de su enemigo.
¿El sustituto de Eto’o?
Samuel Eto’o marcó cuatro golitos el sábado, y probablemente meta unos cuantos más esta temporada y las próximas. Pero, ¿qué pasará cuando se retire o sea traspasado? Se habla de Benzema, de Luca Toni, de Adebayor… Yo os presento una alternativa. Diferente, sí, pero viendo cómo salta por encima de la defensa del Chelsea no sé yo si…
(Pulsando las fotos las veréis a mayor tamaño)
3’4 goles por partido
Seguramente será imposible mantener esta media, pero con los 6 goles de hoy frente al Valladolid (ni por asomo el peor equipo que ha pasado por el Camp Nou) el Barça lleva marcados 34 goles en 10 jornadas. Los números (¿dónde están los agoreros que acusaban al equipo de falta de gol tras las dos primeras jornadas?) hablan por sí solos del estado de gracia en que se encuentra el once de Guardiola.

Eto’o ha hecho lo que mejor sabe, enchufar 4 de las 5 o 6 ocasiones que tuvo, pero si hay alguien que merece ser destacado de entre todos los que componen el hoy perfecto engranaje del Barça, ése no es otro que Messi. Hoy no estaba Iniesta, pero el argentino ha hecho lo suyo y lo del albaceteño. Desbordó, regateó, asistió a sus compañeros y, como si de un guiño a Andrés se tratara, tampoco marcó.
Destacar a alguien más viendo lo de Eto’o y Messi es difícil, pero me gustaría valorar el partido que ha hecho hoy Henry. No ha sido espectacular, pero ha trabajado, ha luchado y al final ha descargado su rabia acumulada en el sexto gol. Habrá que darle más palos, seguramente, pero hoy no ha sido el Henry gris al que nos tiene acostumbrados.
El punto negro
No entiendo las flojas entradas que está registrando el Camp Nou esta temporada. Me parece patético que de las 60.000 personas que han acudido al estadio, más de 17.000 hayan adquirido su entrada en taquillas, mientras que sólo 40.000 de los más de 80.000 abonados hayan decidido quedarse en casa.
La excusa de la crisis no me vale: el abono se paga a principios de temporada, de modo que el gasto se hace de una vez y, si no se paga, imagino que se perderá el derecho al asiento. Como no creo que los abonados dejen que eso ocurra, no puedo más que achacar su absentismo a no sé qué motivo.
También se ha hablado mucho de la falta de aparcamiento desde que el ayuntamiento de Barcelona decidió instalar barreras para evitar el amontonamiento indiscriminado de vehículos en las aceras del barrio de Les Corts o en la Diagonal. ¿Cuántos coches dejan de malaparcarse con esta medida? ¿1.000? En ese caso, y suponiendo que vinieran llenos (que no lo están), hablaríamos de 5.000 personas menos, nunca de 40.000.
¿El juego del equipo no convence? Eso me lo creo menos aún, así que si el modo en que el Barça juega no anima a los abonados a ir al estadio ahora, no sé cuándo vendrán.
Amigos abonados: sé que un asiento del Camp Nou es difícil de conseguir, pero si no van a asistir a los partidos, mejor hacer un pensamiento, ¿no? Otros socios se lo agradecerán.
Por cierto: yo no fui al campo hoy. pero dejé el abono a alguien que sí lo aprovechó. ¿Por qué no hacen lo mismo?
Foto: elperiodico.comCuatro goles más: esto funciona
No acostumbro a hacerlo, pero hoy escribo este post cuando el partido del Barça en Málaga aún no ha terminado. El resultado, a la hora de teclear esto, es de 1-4. Pero me atrevo a publicar esto porque tengo la confianza suficiente en el equipo de Guardiola como para no sufrir reveses tan habituales en otra época.
Bajo un diluvio y en un césped encharcado, el Barça ha vuelto a dejar en evidencia que está en el buen camino. Seguramente la victoria de hoy no servirá para bajar del burro a muchos, pero no podemos negar que el equipo no sólo juega bien -como se le exige- sino que también lucha, trabaja y corre. Justo lo que le pedíamos las dos últimas temporadas.
Seguramente se dirá que el rival no era de entidad (¿hay alguno que lo sea?), pero a mí ese argumento no me sirve. Cuatro goles en un campo como La Rosaleda no se marcan todos los días. Es más, no hace mucho recuerdo un 5-1 patético con el no menos ídem Salva Ballesta como figura.
Este Barça tiene buena pinta. Y si cuando vengan los 4 partidos de diciembre sigue así, los incrédulos tendrán que rectificar su recalcitrante postura. Y bajarse, como aquel ciclista bejarano, de la bici.


