Buen resultado y mejor partido del Barça en el Sánchez Pizjuán. La primera parte del equipo ha sido magnífica, con juego rápido y al primer toque, solidaridad entre los jugadores y claridad de ideas. Una lástima que ese gol de córner antes del descanso haya servido para dar alas a un Sevilla que, por otra parte, tiene un equipazo con o sin africanos y que ha sido mejor en la segunda parte (y eso que no ha avasallado como en otras ocasiones). Por eso le doy más mérito al empate final.
Los próximos tres partidos Murcia, vuelta frente al Sevilla y Racing se celebrarán en el Camp Nou. Y el equipo debe aprovecharlos para asomar definitivamente la cabeza y engancharse a sí mismos, a la Liga, a la Copa y, sobre todo, para intentar acabar de una puñetera vez con el cainismo de los aficionados culés. Sé que esto último es imposible, pero hay materia prima, hay entrenador -por mucho que haya quien insista en Mourinho- y parece que, por fin, hay ganas.