Agustí Benedito se coló, para sorpresa de muchos, en la carrera final para acceder a la presidencia del Fútbol Club Barcelona. Nadie contaba con él y, a base de un mensaje claro y de una notable capacidad para comunicar, afronta los comicios del domingo con la firme creencia de que puede ganarlos. Hemos charlado con él y aquí tenéis la conversación.

– Dicen de usted que es quien mejor comunica pero que le faltará tiempo. ¿Se le ha hecho corta la campaña?

– Bueno, ya la verdad es hubiera preferido tener un poco antes esa capacidad de aparecer en los medios que hemos tenido a partir del momento que fuimos proclamados candidatos. Pero bueno, está bien porque se trata de los períodos marcados en los estatutos del club y todos estamos jugando con esas reglas.

– ¿Qué diría a la gente que afirma que detrás de usted no hay equipo?

– Es normal que lo piensen, porque hasta ahora ha habido tan poca visibilidad que bastante trabajo ha sido que me conozcan a mí. Aun así, miembros de mi candidatura como Lluísís Daniel-Geli, Oriol Bueno o Marc Carrasco están apareciendo estos días en los medios, en los debates, lanzando propuestas… Además, le diré que tampoco tengo claro que los socios conozcan a los equipos del resto de candidaturas, más allá de los que han sido vicepresidentes del club. En cualquier caso tenemos un equipo súper-potente y estamos muy contentos de tener la oportunidad de presidir el Barça.

– ¿Se siente bien tratado por los medios de comunicación?

– ¿Durante la campaña o antes?

– En ambos casos.

– Antes de que se iniciara la campaña hubiera preferido tener más visibilidad, no lo negaré. Desde que estamos oficialmente en campaña sí creo que, con algunas excepciones, estamos ya en un plano de igualdad.

– Dígame una frase que defina su candidatura, y por favor, huya de los tópicos del sentimiento y de lo de que es culé desde pequeño…

– La nuestra es la única candidatura alternativa, independiente y renovadora. ¿En qué sentido? Ferrer, Ingla y Rosell son un poco lo mismo, de manera que tenemos que decidir si queremos que el Barça -que es de todos- siga siendo gestionado por los de siempre o si vamos a optar por una vía más renovadora y que anteponga siempre los intereses generales del club a los intereses particulares de algunos. Nosotros queremos representar esa alternativa.

– ¿Qué cree que piensan las otras candidaturas de que la suya haya llegado hasta aquí?

– Seguro que se llevaron una gran sorpresa, porque nadie nos esperaba en esta fiesta. De hecho, creo que aún no saben muy bien cómo conceptuarnos, no lo tienen muy claro y tengo la sensación de que están descolocados e incluso un poco nerviosos, sobre todo en estas últimas horas.

– ¿Llegará hasta el domingo?

– Seguro.

– Me refiero a cederá a la tentación de pactos pre-electorales.

– No, Seguro que no

– ¿Y el resto de candidatos?

– En estos días me lo han preguntado mucho y siempre he dicho que no descartaba el escenario de un posible pacto, que en todo caso sería entre Ingla y Ferrer. Pero bueno, la verdad es que cada vez quedan menos horas para el domingo y no sé qué ocurrirá. Aun así, no lo descartaría del todo.

– ¿Si no gana, se irá a casa o se integrará en alguna junta si se lo proponen?

– Yo creo que no tendría demasiado sentido hacer eso. Me dedicará a ayudar al Barça en lo que pueda como aficionado, porque no creo en las oposiciones en el Barça. El papel de los que no ganen debe quedar limitado a la campaña; integrarme en otro equipo, con otro modelo que no es el mío, no sería coherente.

– No cree en el concepto oposición en el Barça, pero siempre la ha habido…

– Es verdad. A pesar de eso, en mi caso ya garantizo que no va a haber oposición por mi parte.

– Dijo en el debate de TVE que nunca votaría a Rosell y sí a Ingla, ¿Por qué?

– No votaría a Rosell seguro, porque creo que no le conviene al Barça que él salga elegido presidente. Vaya por delante que respetaré, sólo faltaría, la opinión del socio, pero la mía es que no sería un buen presidente para el Barça.

– ¿Por qué?

– Pues porque no acabo de tener claro cuáles son sus intenciones y porque defiende un modelo que a mí no me convence y que creo que no es bueno para el Barça. En cuando a Ingla, hice un comentario porque ayer -y siempre desde la hipótesis de que yo no me presentara- quise contestar una pregunta difícil que ninguno de los otros candidatos afrontó. Y ayer, pues bueno, me gustó Ingla; tal vez mañana me gusta más Ferrer en otro debate.

– ¿No le da miedo haberle puesto nombre y apellidos al voto útil para sus seguidores? Antes la idea era que ganara Agustí Benedito y ahora que no gane Rosell, sobre todo si usted sigue tercero en las encuestas…

– Y si mañana me convence más Ferrer, ¿qué hacemos?

– Entonces habría que preguntarle por qué.

– Pues porque aquel día ha hecho un debate mejor. O por que aquel día me siento más cerca de Ferrer.

– Entonces hablamos de debates, no de proyectos…

– La pregunta fue cuál sería mi posición si no me presentara. Tengo muy claro que a Rosell seguro que no. Ayer dije Ingla, pero igual mañana digo Ferrer.

– Someterá a consulta la presidencia honorífica de Cruyff pero, ¿qué papel debería tener Cruyff en el Barça?

– Creo que tenemos la gran suerte de que un hombre del prestigio, conocimientos y currículum a nivel mundial como Johann Cruyff sea del Barça. Es una voz autorizadísima y es importante contar con su aportación, igual que con las de otras muchas personas. A partir de ahí, no tengo claro que deba pensarse en presidencias de honor y papeles relevantes. Sea como sea, si decidimos que por primera vez en 110 años de historia vamos a tener un presidente de honor, quiero estar seguro de que la mayoría de socios está de acuerdo. Estoy seguro de que si Jaume Ferrer, que defiende ese cargo, tuviera la certeza de que la mayoría de la gente no lo quiere, tampoco lo querría. O quiero pensar eso.

– Cambiemos de tercio. ¿Cree que alguna vez los culés de fuera de Catalunya podrán acceder a BarçaTV en abierto?

– Sí. lo van a poder hacer seguro.

– ¿Cómo solucionará los problemas de aparcamiento los días de partido, sobre todo para los que vienen de fuera de Barcelona?

– Ese es un gran problema, un problema serio y que tiene difícil solución. Depende de lo que hagamos con el Miniestadi, se ha hablado de que habría la posibilidad de hacer algún parking subterráneo, pero eso es algo económicamente muy costoso. Incluso hay quien proponía que hasta que no supiéramos qué hacer con las 7 hectáreas del Mini se podría instalar algún tipo de plataforma provisional… Tenemos que hablar con el Ayuntamiento y valorar propuestas como la de crear autobuses lanzadera desde algún solar donde la gente pudiera dejar sus vehículos. Vamos a intentar mejorar esta situación, pero lo cierto es que es un asunto difícil.

– ¿Qué hará con el Miniestadi si no quiere recalificarlo?

– Lo que decimos es que no queremos la recalificación del solar del Miniestadi porque queremos aprovecharlo. Nadie tiene claro cómo evolucionará el negocio del fútbol en los próximos años, pero yo creo que cada vez costará más que la gente acuda al estadio, especialmente por la amenaza de las televisiones. Por eso tenemos que ser capaces de crear un producto completo, una “experiencia Camp Nou” donde el principal atractivo sea el partido, pero no el único. Para esa oferta nos irá muy bien tener 7 hectáreas junto al Estadi. Sólo por eso vale la pena tener ese activo, no condicionar su uso y lograr que tenga una disponibilidad máxima e inmediata para los socios.

– ¿Qué va a hacer para tener un Camp Nou lleno cada semana?

– Tenemos 170.000 socios y de ellos 85.000 son abonados, por lo que hay otros tantos que no pueden ir al campo. Y son socios igual que los abonados, gente que está dispuesta a venir y no puede hacerlo. Por contra, veo siempre en el Camp Nou muchos turistas que no tienen problema en acceder a los precios de las entradas, por lo que entendemos que el tema económico es la principal limitación. La gente no va porque vale mucho dinero, y nosotros proponemos ofrecer prioridad al socio no abonado, y hacerlo a través de un descuento del 50% en las entradas procedentes del seient lliure. El objetivo estratégico es que los propios socios acudan al Camp Nou, y el esfuerzo económico que representará ese descuento es mínimo si lo comparamos con las proporciones de gastos que tiene el club. Esa va a ser la primera acción que pondremos en marcha para que acudan más socios al campo.

– ¿Se ve capaz de plantar cara (con o sin el Madrid de acompañante) a las televisiones para programar los partidos del Camp Nou a un horario que ‘invite’ al abonado a acudir al estadio?

– Eso se puede hacer, pero hay que tener claro que si decidimos presionar para jugar a horas más propicias para acudir al estadio, las televisiones pagarán menos dinero porque el rendimiento que sacarían a las transmisiones sería también menor. Hay candidatos que hablan de hacerlo, pero entonces tenemos que estar dispuestos a ver cómo se reducen los ingresos por derechos de televisión y también nuestra capacidad de invertir, por ejemplo, en jugadores.

– ¿Qué va a hacer para acabar con el mercado persa de abonos del Camp Nou?

– La solución es bien fácil de hacer: piense que el cambio de nombre lo autoriza el club y no hay nadie que pague 20, 30 o 40.000 euros en el traspaso de un abono si no es a condición de que lo pongan a su nombre.

– ¿Y en la reventa en partidos puntuales?

– Como le decía, se trata de promocionar que el socio no abonado venga. Y para eso es preciso que tenga prioridad en las entradas que salen a la venta del seient lliure y que tengan un apoyo económico, Estoy convencido de que si lo hacemos bien habrá suficiente demanda. Es cuestión de transparencia y de no entrar en chanchullos raros.

– Si la lista de espera de abonos no existe, ¿qué va a hacer para que los socios sin abono puedan algún día tener uno?

– Es un tema complicado de arreglar. La lista debe existir, porque algunos abonos -aunque pocos- se van dando de baja. La lista no corre a la velocidad que querríamos, pero es que tenemos un problema físico de espacio: hay 170.000 socios y sólo 98.000 asientos.

– En 2003 todo el mundo dijo que no aumentaría la cuota a los socios, y fue cierto, no se subió el carnet de socio, pero sí los abonos. ¿Qué ocurrirá si gana AB?

– La subida de la cuota de socio está prohibida estatutariamente, pero la modificación de los precios de los abonos es libre. ¿Qué voy a hacer?, No se van a subir los abonos del club más allá del IPC anual.

– A tan pocas horas para las elecciones, ¿se aventura a decir qué pasará el domingo?

– Creo que Rosell no va a ganar las elecciones y también estoy convencido de que nosotros tenemos posibilidades de ganarlas. Creo que fue más difícil pasar el corte de las firmas que ganar las elecciones.

– ¿Y por último, si gana las elecciones y es presidente del Barça, seguirá siendo accesible para páginas web y medios no tradicionales o se subirá al pedestal?

– Subir al pedestal seguro que no y, en la medida que me lo permitan las circunstancias, procuraré seguir siendo accesible. Al final, yo soy un socio que pretendo convencer a mis consocios de que me den el honor de representar al Barça durante un espacio de tiempo, y mi principal responsabilidad es frente a ellos, en primera instancia, y a los aficionados y los medios son los que me permiten estar cerca de ellos. Ahora desconozco la capacidad de satisfacer todas las demandas, pero sí puedo decirle que lo voy a intentar.