Un empate a uno en Sevilla habría sido un magnífico resultado si el Barça no hubiera hecho el pamplinas en Santander, en Pamplona o en Getafe, por poner tres ejemplos. De todos modos, teniendo en cuenta la situación actual de sevillistas y barcelonistas, hay que darse con un canto en los dientes por el punto y pensar que una victoria el próximo fin de semana en Zaragoza cerraría con un buen balance estas dos salidas.
Da igual lo que haga el Madrid mañana. Aunque acabemos la jornada a ocho puntos, estoy convencido que aún se puede conseguir el título. Porque, aunque peor que hoy no se puede jugar, no se ha perdido.
¡Puntos jodemos!