Como siempre que hay partido en el Camp Nou, ayer fui a ver al Barça. Sin embargo, en lugar de llegar quince o veinte minutos antes, sentí la curiosidad de palpar el ambiente que se vivía en los alrededores del estadio con todas esas carpas en los que los precandidatos pretendían captar adhesiones de última hora entre los socios del Barça. Por eso, llegué a las 20:45 y me dediqué a pasearme y hablar con quien pude. Y pude con muchos, porque en época electoral todo el mundo parece más accesible de lo que en realidad es.
Entré al recinto del Camp Nou por la entrada de Travessera de les Corts, y lo primero que vi fue una de las carpas de la precandidatura de Joan Laporta con una veintena de socios haciendo cola para firmar.
Seguí caminando y me topé, de repente, con una marabunta de personas, flashes, cámaras de televisión y guardaespaldas, síntoma inequívoco de que Laporta se estaba dando un baño de multitudes alrededor del estadio. Logré acercarme y disparar algunas fotos, pero el aluvión de codazos y empujones en los que los periodistas gráficos están especializados hizo que ninguna de las instantáneas tenga la mínima calidad para publicarla en el blog.
Dejé pasar al gentío y continué mi camino, topándome ahora con una carpa de Francesc Liñán, un pintoresco personaje que concurre por cuarta vez a las elecciones del Barça y que como único aval presenta su firma. Él dice que muchas de sus propuestas han sido copidas por las sucesivas directivas del club y que por eso -y por el bien del socio- sigue presentándose. Sabe que no tiene nada que hacer y posiblemente muchos pensarán que es un freak, pero él dice sus cosas, tiene sus quince minutos de gloria cada cuatro años y, como cualquier otro socio, tiene todo el derecho del mundo a presentarse.
Más adelante, la carpa de Laporta en la puerta principal de tribuna está abarrotada. A su lado, la de otro de los precandidatos, Jaume Guixà, está algo menos (mucho menos) concurrida. Guixà insiste en ocultar el número de firmas que lleva recogidas, aunque asegura que son muchas y que no para de recibir a socios que le apoyan.
Busco a Jordi Medina, pero no le encuentro. Visito algunas de sus carpas pero no está en ese momento en ninguna de ellas, así que vuelvo a la zona principal, donde Ricardo Serna, exjugador del Barça y del Sevilla, da la cara como secretario técnico de la candidatura de Guixà.
Hablo con él y le pregunto por su proyecto deportivo: al minuto y medio, me doy cuenta de que no voy a sacarle nada. No dice nada y le entiendo. Él es “futbolero” y sabe que el proyecto deportivo del primer equipo es prácticamente inmejorable, así que suelta frases como “intentaremos que haya una mejora en todos los escalafones, no sólo en el tema deportivo, sino también en el social, pero esa es una cosa en la que yo ya no entro. Yo sólo me dedico al tema deportivo que es muy mejorable, aunque el primer equipo esté en un nivel alto. Lo que hay que intentar no es que el Barcelona esté entre los mejores, sino que sea el primero“. Intento que me cuente algo del proyecto deportivo y le pregunto por la necesidad de tener al filial en Segunda División, pero sale por peteneras y me habla de lo social, de las peñas, del club… Os aseguro que el audio es de risa. Triste papel el de Serna.
El vaivén de gente más o menos conocida es incesante, aunque echo de menos a gente como Minguella o Majó, de los que hablaré en el siguiente post. Frente a su carpa están todos los hombres fuertes de la candidatura de Laporta: Soriano, Ingla, Godall, Vicens… Mucha gente quiere fotografiarse con ellos, algunos les recuerdan el caos de las entradas de París y otros miran, curiosos, ese circo con carpas en el que, por unas horas, se ha convertido en el Camp Nou.
Miro el reloj y veo que son las 21:45. Hora de tomar asiento para disfrutar, esta vez sí, del mayor espectáculo (futbolístico, al menos) del mundo.
P.D. Tengo problemas con blogger para subir las fotos que faltan. En cuanto pueda actualizaré el post. Fotos: DePenalty.