Archive for the ‘selección española’ Category
La ausencia sin artífice

Dice Vicente del Bosque que “no es el artífice de que Víctor Valdés no esté” en la selección. Habla de una herencia recogida y de que no ve motivos para prescindir de quienes están yendo como segundo y tercer porteros al combinado que dirige.
Pues muy bien, oye.
Cualquiera que haya visto las actuaciones de Reina o de Diego López en lo que va de temporada habrá comprobado que no están siendo excesivamente brillantes. Por contra, la de Valdés -y no sólo la actual-, sí. Diría incluso que mejor que la de Iker Casillas, aunque para muchos sea pecado el mero hecho de insinuarlo.
Convendría entonces definir los motivos por los que se convoca a un jugador o a otro para la selección. ¿Su estado de forma? ¿Su capacidad para resignarse al “castigo” de un mes de vacaciones en Sudáfrica sabiendo que no va a tener la más mínima oportunidad de jugar? ¿Su presunto carácter polémico? ¿Su afinidad con el resto del grupo? ¿Su versatilidad para ejercer de jefe de pista en los circos que monta Cuatro en la plaza de Colón?
¿Hay que llevar a los mejores o a quienes no molesten? Personalmente, soy de los que piensan que si la selección quiere ser competitiva debe llevar a los mejores jugadores, tal como haría cualquier empresa a la hora de seleccionar a un nuevo empleado. Y Valdés está entre ellos.
Pero claro, yo no decido. Lo hace alguien que se considera a sí mismo como “no artífice” de la ausencia de VV.
Buena táctica, sí señor. A partir de ahora, yo no seré el artífice de los artículos que se publican en este blog (la responsabilidad será del tipo que se inventó las bitácoras), ni tampoco de las cosas que compro en el supermercado (¿por qué las pone allí Carrefour?), de las entrevistas que hago en mi trabajo o de lo que como cada día.
Al fin y al cabo, la vida es parece mucho más fácil si se eluden las responsabilidades y se esconde la cabeza bajo tierra. Pero eso no soluciona los problemas. Si no, que le pregunten a las avestruces.
A vueltas con las selecciones autonómicas
Ahora se produce exactamente la misma situación: la Federación Catalana de Fútbol pretende organizar un partido contra la selección de Estados Unidos el 14 de octubre, pero en esta ocasión la Federación Española ha decidido prohibir el encuentro. Cuando me enteré de la noticia pensé: “otra vez lo mismo”. Sin embargo, leo a Matallanas decir que las razones de Ángel María Villar para no autorizar el partido no tienen nada que ver con la coincidencia de fechas con un partido de la selección española, sino que es una represalia a Jordi Roche, presidente de la Federación Catalana, por haberse alineado con la oposición al exfutbolista (famoso únicamente por haber propinado una bofetada a Cruyff) que dirige (?) los designios del fútbol español.
Y, por unas cosas o por otras, ya se ha montado el lío.
Si se sabe que se trata de una decisión de rencor personal, ¿por qué se deja que se dispare el debate de nuevo? ¿No hay mecanismos para que las decisiones que se tomen en este asunto se ajusten a una norma objetiva? ¿Por qué se empeñan los políticos en echar gasolina al fuego? ¿Por qué mucha gente opina sobre determinadas cosas siguiendo al pie de la letra lo que se proclama desde los medios de comunicación (de uno y otro ‘bando’)? ¿Tanto cuesta formarse una opinión propia?
Este asunto cansa. Y mucho. Y la culpa es de las selecciones, esos entes abstractos y sin demasiado seguimiento que hacen que el fútbol de verdad, el de clubes, se detenga durante quince días. Y todo para ofrecernos el espectáculo al que nos tiene acostumbrados el combinado de Luis Aragonés (por cierto, ¿algún día se irá este hombre de lenguaje soez, cortes de mangas y mala educación?).