La llegada de Fernando Martín a la presidencia del Real Madrid ha despertado mi lado más ingenuo. En concreto, me ha hecho preguntarme por qué el fútbol resulta tan atractivo para los empresarios inmobiliarios y de la construcción. ¿Es por forofismo, por amor a unos colores? ¿porque no saben a qué dedicar su tiempo libre? ¿por pura vanidad y para salir en los papeles? Sí, ya sé que faltan algunas posibilidades más, pero ya digo que hoy me he despertado ingenuo.

El apunte estadístico
Ocho de los veinte presidentes de los equipos de Primera División (el 40%) tienen o han tenido alguna relación profesional con el sector inmobiliario o de la construcción. Se trata de Vicenç Grande (Mallorca), Juan Soler (Valencia), Patxi Izco (Osasuna), Dimitri Piterman (Alavés), Fernando Roig (Vila-real), Manuel Ruiz de Lopera (Real Betis), Ángel Torres (Getafe) y el recién llegado Fernando Martín (Real Madrid).
La siguiente profesión en el ranking es la de abogado, con un porcentaje del 20% (4 presidentes). Ejercen la abogacía Fernando Lamikiz (Athletic Club), Joan Laporta (Barça), José María del Nido (Sevilla) y Augusto César Lendoiro (Deportivo).
El 40% restante se divide, a partes iguales, entre empresarios de distintos ramos, como la industria conservera (Daniel Sánchez Llibre, Espanyol), las productoras cinematográficas (Enrique Cerezo, Atlético de Madrid), el mundo del aceite (Antonio Muñoz, Cádiz), los profesionales del sector de la distribución (Horacio Gómez, Celta), los industriales del descanso (Alfonso Soláns, Zaragoza), los empresarios gráficos (Serafín Roldán, Málaga) o los empresarios como Miguel Fuentes, Presidente de la Real Sociedad, y Manuel Huerta, del Racing quien, además, es médico.