Con permiso de Louis, hoy voy a tomarme la licencia de convertir por un día este blog en una suerte de “Libreta de Van Gaal“.
Y lo voy a hacer a cuento de un artículo que publica hoy en Sport Lluís Mascaró. Un artículo en el que no duda en denostar a Henrik Larsson por haber aceptado su cesión al Manchester United. Le llama mentiroso, afirma que su aportación al Barça no fue “significativa” y acaba por llamarle poco menos que mercenario.
Y yo te pregunto, amigo Mascaró: ¿Cuántos partidos abrió Larsson con sus goles cuando el equipo no podía? ¿Quién participó de forma determinante en la final de París asistiendo a Eto’o y a Belletti en sus goles? ¿Cuánto tiempo estuvo lesionado en su primera temporada? ¿Qué jugador dijo tras la Eurocopa de 2004 que o jugaba en el Barça o volvía a Suecia? ¿Qué delantero centro sueco chupó banquillo casi toda la temporada, no se quejó y encima aportó goles determinantes? Henrik Larsson.
Aquí el único que se “desenmascara”, si se me permite el juego de palabras, eres tú, amigo Mascaró.
Aquí os dejo el artículo de marras íntegro.

LARSSON, DESENMASCARADO
A veces tenemos una imagen de las personas que no se corresponde con la realidad. Son imágenes que acostumbran a llegarnos distorsionadas –en positivo o en negativo– por influencias externas. Y, en ocasiones, marcadas por las circunstancias. Pero el tiempo acaba poniendo a cada uno en su sitio. Ya lo dice el refrán: Por sus hechos les conoceréis. O, como escribía Goethe, “el comportamiento es un espejo en el que cada uno muestra su imagen”. Y es que, al final, todos quedamos retratados. Como le ha pasado ahora a Larsson con su cesión al Manchester United.El delantero sueco protagonizó uno de esos extraños casos de conexión total con la afición culé nada más llegar al Camp Nou. Fue fichado como suplente de Eto’o pero rápidamente se ganó el cariño del barcelonismo. Venía avalado por su currículum goleador forjado a lo largo de una dilatada carrera profesional en diferentes ligas europeas. A pesar de que su aportación deportiva no fue demasiado significativa, cada vez que calentaba en la banda el estadio rugía como lo hacían los romanos ante la presencia de su gladiador favorito.En sus dos temporadas como blaugrana, Larsson marcó sólo 19 goles, mientras que Gudjohnsen –su sustituto natural en la plantilla– ha conseguido ya 8 dianas en apenas tres meses. Sin embargo, nadie corea el nombre de ‘Guddy’ y, lo que es peor, ha sido cuestionado en más de una ocasión. Incluso se llegó a pedir desde ciertas tribunas que se repescara al sueco cuando se lesionaron Messi y Saviola porque casi nadie confiaba en el islandés. Pero Larsson jamás hubiera vuelto al Barça. Su actitud al fichar por el Helsingborg en plena campaña –fotografiándose incluso con la camiseta– molestó mucho a la directiva y a los servicios técnicos del club. Aunque la afición se lo perdonó porque había esgrimido ‘cuestiones personales’: le había prometido a su esposa regresar a Suecia tras diez años de ‘exilio’. ¡Qué bonito! Lástima que fuera mentira. Afortunadamente, el tiempo ha desenmascarado a Larsson. Ahora se va a Manchester sin importarle lo que piense su familia. ¿O es que le paga más el United que el Barça?.
Foto: henriklarsson.com