Llevo unos días algo cargado de trabajo, así que he recurrido a algunos amigos para que me ayuden con el blog y le aporten la brillantez que me veo incapaz de darle. El primero que se ha apuntado es Rafadalton. Aquí tenéis su artículo (gracias, compañero; te debo una birra).

El doblete está más cerca

Lo que pareció una temeridad ante el Mallorca, ha resultado a la postre ser otra jugada maestra de Guardiola, que día a día gana crédito sumando aciertos que minimizan sus pequeños errores.

Si hace sólo cuatro días el Barça demostró –no sin sufrir- que era capaz de ganar con un plan B, ayer constató que ganar sin la mitad de sus titulares fuera de casa también está en su mano. Guardiola ya riza el rizo. Eso sí, es más fácil que te salga jugando con la intensidad que requiere el fútbol actual y con el mejor jugador del mundo inspirado. El Vicente Calderón fue el escenario perfecto para que la plantilla azulgrana saliera a comerse el rosco de reyes. Y a fe que a los colchoneros les tocó el haba*.

El Barça tiene muchas armas y las sabe utilizar. Y esto es clave para ganar más de una competición. Algo al alcance de muy pocos equipos en Europa. Hoy brillaron especialmente el ovacionado Messi; un Alves peligrosísimo y tenaz; Pinto, brillante; el joven pero experto Busquets y Touré, jugador que aúna técnica y fuerza . La zaga cumplió igualmente, con un único despiste del ‘botija’ Cáceres, que aún así cuajó un buen partido. Y los demás no desentonaron, quizás un poco Bojan, que pese a su calidad sigue sin encontrarse.

Si a la extraordinaria calidad de la plantilla sumamos el estilo de juego, -que se mantiene pese a los cambios- la buena preparación física y el estudio que hace el cuerpo técnico de los contrarios, el resultado es una máquina de jugar al fútbol, un rodillo que aplasta a sus rivales.

Con un pie y medio en cuartos de final, y con seis equipos potencialmente inferiores como posibles rivales hasta la final (Ejido, Espanyol, R.Unión, Betis, Mallorca y Almería) el Barça a doble partido no debería tener demasiados problemas para disputarle la final a un posible Valencia o Sevilla.

Con la liga encarada, el doblete está hoy un paso más cerca. La Champions es un capítulo aparte, ahí quizás encontremos rivales que nos puedan mojar la oreja. Porque en la Liga española el Barça no tiene rival y sólo un mal día puede hacer que el doblete no caiga.

*En Catalunya existe la tradición de comer un rosco -o ‘tortell’- el día de reyes, con dos figuritas escondidas en la masa. Un rey y un haba seca. Al que le toca esta, debe pagar el rosco.