CIFRAS

6 goles.
6 puntos.
10 jornadas para el final de la Liga.
60 minutos de gran fútbol para satisfacción de quienes creemos que en esto del balón redondo no basta con ganar de cualquier manera.
59 goles marcados entre Eto’o, Henry y Messi, más de los que ha metido cualquier otro equipo de primera salvo el Real Madrid.
15 días de tranquilidad gracias a las ‘oportunas’ convocatorias de selecciones.

DINERO
Para celebrar que hoy es lunes, me he decidido a reclamar algunos de mis derechos y he visitado al banco a quien pago la hipoteca. La razón, solicitar la devolución de la famosa cláusula de redondeo al alza que aplicaron durante años la práctica totalidad de entidades financieras y que varias sentencias han declarado nulas e ilegales.
Contraté mi préstamo hipotecario en mayo de 1999 con un régimen de revisión del Euribor+0’75, pero el Banco Santander (por entonces, Santander Central Hispano) me impuso un redondeo al alza de un cuarto de punto, de modo que si la suma del Euribor y el diferencial era -por ejemplo- del 4’78%, mi cuota se redondeaba al 5%.
La Asociación de Usuarios de Servicios Bancarios (AUSBANC) tiene en su página web no sólo la información necesaria para solicitar esa devolución, sino también un modelo de carta para presentar en el banco o caja de ahorro exponiendo los argumentos para el reintegro de las cantidades indebidamente cobradas.

Desde la propia AUSBANC se indica que, pese a las sentencias firmes, los bancos sólo devuelven esos redondeos a los clientes que lo solicitan expresamente, de modo que quien esté en esa situación ya sabe a qué a atenerse.
En mi caso, he solicitado que no se aplique más el redondeo (desde hace unos años no se aplica en las nuevas hipotecas) y que me sean devueltos los redondeos cobrados desde la primera revisión del préstamo hipotecario. En el Banco han puesto cara rara, pero no les queda otra que atender mi petición.

CHORIZOS
Fecsa-Endesa. Con el cuento de la entrada en vigor del Real Decreto que les permite cobrar mensualmente, esta compañía eléctrica recurre a argucias barriobajeras para incrementar las facturas más allá de lo que la ley les permite. Facturan mes a mes, sí, pero la lectura real de los contadores la realizan cada dos meses, facturando uno de ellos con lecturas estimadas.

Esto no sería malo si la estimación tuviera en cuenta el consumo eléctrico medio de cada cliente en los últimos 12 meses (o 6, da igual), ya que la desviación sería mínima. El problema es que estos chorizos de Fecsa-Endesa realizan una lectura estimada a la baja (la factura es de 65 euros) y en la siguiente factura, cuando la lectura es real, tienen la poca vergüenza de presentar una factura de ¡¡478 euros!!, en cuyo importe incluyen 63 euros + IVA en concepto de recargo por consumo excesivo.

¡Y una mierda para ellos! Yo quiero pagar por lo que consumo, no por lo que ellos ‘estiman’ que consumo. Yo no tengo por qué pagar su ineptitud ni tengo por qué soportar ni financiar su tacañería; si quieren hacer las cosas bien, que realicen una lectura mensual de los contadores, que instalen equipos que envíen vía Internet o SMS la lectura en tiempo real (que los hay) o que hagan como la compañía del gas, que permite al usuario facilitar por teléfono o a través de una página web la lectura de su consumo.

Un ajuste en las estimaciones evitaría desfases y recargos indebidos por exceso de consumo. ¿Alguien puede creerse que un domicilio particular consuma en enero electricidad por valor de 478 euros y al mes siguiente sólo por 65? Es un modo más de abusar de la gente, de aprovechar su posicionamiento de pseudomonopolio y de cobrar más de lo que les corresponde. Es, en definitiva, un modo más que Fecsa-Endesa ha puesto en práctica para robar a los ciudadanos. Y me niego a convertirme en su víctima silenciosa.

He cursado la reclamación a Fecsa-Endesa y me han dicho que en cinco días me dirían algo. Sé que en Andalucía o Baleares, los gobiernos autonómicos han forzado a las compañías a devolver el dinero cobrado de más. A ver qué ocurre aquí.
Y a todos los que tengáis facturas eléctricas que pagar, echadles un vistazo para evitar sorpresas.