“Dícese del órgano suprainstitucional que organiza la vida extramuros del R.Madrid C.F.”

Hay veces en las que es conveniente echar una mirada al vecino, para darse cuenta de que ¡al loro!, no está uno tan mal. No es algo que haga habitualmente, ya que no suelo seguir la vida y milagros de lo perteneciente o relativo a lo blanco, pero llevo algunos días poniendo oído a lo que se masculla entre las huestes enemigas.

Apartando a un lado los ataques de barcelonitis, se barajan fundamentalmente 2 líneas de investigación:

1. En qué se gastará Florentino la pasta este verano: Rooney, Cesc, Villa, Silva, Ribery, Navas, etc.
2. Quién será el entrenador que sustituya a Pellegrini. Porque va a ser sustituido.

Y todo esto en marzo.

Sobre el primer tema, está claro que están locos estos marranos. ¿Cómo se puede plantear fichar un delantero -galáctico, por supuesto- un equipo al que precisamente se le ensalza por la cantidad de goles que mete y que meterá? ¿Cómo están tan ciegos que no se dan cuenta de que el empacho de delanteros con ADN Décima es sinónimo de caer en octavos? ¿Cómo es posible que a estas alturas todavía estén pensando en Guti sí, Guti no? ¿Cómo puede ser tan bellaco su presidente de negar hasta 3 veces que si no se gana un título este año no es un fracaso, cuando posiblemente estamos asistiendo a la mayor manipulación mediática que ha vivido el deporte, gracias a la inversión que ha realizado sabiendo a ciencia cierta que no se perdonaría una temporada sin títulos?

Segundo punto. ¿Cuántos entrenadores lleva ya consumido ese equipo en los últimos años? ¿Cómo es posible que a la vez que se proclama a los cuatro vientos quién es el líder del campeonato, se le esté buscando sustituto sin rubor alguno? ¿Cómo puede haber tanta discordancia entre lo que dicen unos y lo que proponen otros sobre lo que necesita su equipo?

Pues bien señorías, todo esto lo provoca su Contorno. Chato, rechoncho, pestilente, casposo, barriobajero, trilero, intransigente, chabacano y por supuesto, al igual que su homólogo, histriónico. Un Contorno que pone y quita entrenadores, presidentes, que hace alineaciones, que rescata jugadores y los ofrece en sacrificio al día siguiente. Un Contorno que -bendito error- no para de crear confusión entre sus aficionados principalmente debido a su chulería. Porque lo que verdaderamente muestra el ADN de ese club, es una chulería como no hay otra. Una chulería que aflora al menor estímulo y le impide analizar serenamente cuáles son los defectos que tiene.

Y es curioso, porque, sin embargo, no duda en importar las virtudes de su máximo rival, pero claro, adaptándolas a su perfil incompatible.

– “El año que viene, os vamos a fichar a Messi”.
– “Me da igual; en cuanto llegue se os echa a perder”.

El problema no es de jugadores. Es de concepto. Y, después de todos estos años, no sólo aún no lo saben sino, lo que es peor, no son conscientes del vacío que quedará una vez esfumadas las burbujas.

It goes without saying que cuanto más oigo los argumentos que esgrimen, más tranquilo me quedo.

Post cortesía de Shojan Croif.