Con la rueda de prensa de ayer de Sandro Rosell, la semana previa a la votación de la moción de censura escuchó el “pistoletasu de salida”, que diría Daniel Sánchez Llibre. Ya tenemos todas las figuras del belén en sus marcas y presentando armas.

Como el mal estudiante que coge los libros la noche antes del examen, Laporta y su junta corren para salir en los medios día sí y día también, ya sea presentando jugadores o acudiendo a actos con las peñas.
De Oriol Giralt y Christian Castellví (¿alguien sabe qué ha sido de él?) no debemos esperar demasiadas apariciones públicas más. No les va a hacer falta, puesto que Rosell se encargó ayer de darle “vidilla” a la campaña electoral. Pero, ¿a cuál de ellas?

Rosell tiene don de gentes, muy buena prensa, un notable conocimiento del fútbol sudamericano (producto de sus contactos profesionales) y el favor incluso de los medios de comunicación madrileños, aunque no sé cuánto le durará esto último si algún día, como todo parece indicar, se convierte en presidente del Barça.
Pero, en mi opinión, es discutible su don de la oportunidad. Lo tiene, sin duda, pero no sé si en positivo o en negativo.

Apenas un par de meses antes de la final de París presentó su famoso libro. Ayer, pocos días antes de la votación, saltó a la palestra para decir que tiene previsto presentarse como candidato a la presidencia del club, ya sea ahora o en 2010. ¿Alguien lo dudaba, acaso?
Su postura me parece legítima, estudiada y, en contra de lo que él dijo ayer, cobarde. Legítima porque, como cualquier socio del club que tenga dinero -mucho dinero, el resto somos ceros a la izquierda- tiene perfecto derecho a aspirar a la presidencia del club.
Estudiada porque la moción había caído en un pozo mediático en los últimos días, eclipsada por la Eurocopa y por los fichajes del club.
Y cobarde porque ha esperado hasta comprobar si habría o no votación para dar un paso al frente. ¿No habría sido más valiente posicionarse desde el primer momento a favor de la moción de censura y dejar bien a las claras ante los socios su pensamiento? No era necesario ser la cabeza visible, pero sí al menos firmar en favor de la moción durante el periodo de recogida de adhesiones.
Ahora tiene pista libre. Le han hecho el trabajo sucio y no ha dudado en aprovecharse de él, lo que demuestra que lo que de verdad interesa a Rosell (como a Laporta, a Soriano, a Núñez y al Sursum Corda) es autoconvencerse de que los socios le ven como el salvador del club.

El día 6 saldremos de dudas. Y espero que, ocurra lo que ocurra, todos dejen aparcado su ego y acepten la decisión de los socios del Barça, aunque tengo la sensación de que no va a ser así.

Un apunte final
Todo lo que dijo Rosell ayer en referencia al club tiene su lógica, pero lo de recuperar a Ronaldinho es francamente hilarante. Un gesto de cara a la galería -anecdótico, si se quiere- que no hay por dónde cogerlo. Y si no, que le pregunten a los compañeros de vestuario del brasileño.