Como no tengo suficiente con el catarro de caballo que arrastro desde hace un par de días, he decidido castigarme un poco más esta tarde y escuchar Radio Marca mientras iba en el coche. Me dejé tentar por la presencia de Santiago Segurola y Julio César Iglesias en la tertulia de ‘Intermedio’, el programa que dirige (?) Paco García Caridad cada tarde en esa emisora. Iba la cosa bien hasta que oí algo de “adulterar la liga”, de “agravios comparativos inaceptables” y de “injusticias”. Me quedé intrigado y me pregunté: ¿De qué hablará Caridad esta tarde que está tan guerrillero?
Cinco segundos después salí de dudas: resulta que todos los jugadores africanos que juegan en España están ya con sus selecciones a excepción de uno: Samuel Eto’o. La conclusión que García Caridad extraía de ello es que se adultera la liga porque un equipo (qué curioso, era el Barça) puede contar con Eto’o (accidentalmente se olvida de que no puede hacer lo mismo con Touré) mientras que el Sevilla debe prescindir de las tres K (Koné, Kanouté y Keita) y el Espanyol de la suya (Kameni).
Es injusto que los jugadores no puedan quedarse con los clubes que les pagan, pero si Eto’o puede disputar un par de partidos más (por su influencia, por ser quien es en su país, porque el Barça se ha movido bien o por lo que sea), yo me alegro. Seguía escuchando la tertulia y los participantes no entraban al trapo de Caridad, dejándole solo ante la teoría conspirativa de la adulteración y reclamando a los cuatro vientos que ¡¡la Federación Española de Fútbol!! tomara cartas en el asunto. Patético.
Sin embargo y para que no me tomen por obsesionado con este personaje, voy a pegar parte del texto que publica en su blog de Marca Pablo López, uno de los jóvenes redactores de Radio Marca. Sus palabras hablan por sí solas y dejan con el culo al aire a su trasnochado jefe y perpetuo aspirante frustrado a sucesor del Butano.

 

La perseverancia blaugrana y el poder de Samuel han resultado más que convincentes para los federativos cameruneses y han permitido que el ‘9’ esté una semana más que sus compañeros con el equipo que le paga. El resto de equipos también han negociado, pero con un resultado más infructuoso: ni Kameni, ni Diarrá, ni Keita, ni Kanouté, ni los más de 70 que juegan en Inglaterra no han tenido tanta suerte –ni influencia- y han desaparecido para sus equipos para un mes, más o menos.
Ahora muchos ponen el grito y el lamento en el cielo: ¿por qué Eto´o sí y los otros no?, es intolerable, todos somos iguales…Pues no, señoras y señores, no todos somos iguales, lo que pasa es que cada uno intenta arrimar el ascua a su sardina, o el beneficio a su jugador. A los que les pica el trato de favor de unos en detrimento de los otros, probablemente sea porque a ellos no les han escuchado, no les han hecho caso. Y entonces llega el recurso del pataleo. Bendito sea Eto´o si ha conseguido jugar dos partidos más con el Barça. ¿Dirían algo los directivos del resto de equipos si fueran ellos os beneficiados? Pero claro, cuando te zampas un perjuicio –justo o injusto, da igual-, tenemos que llorar. Pero cuando nos benefician, no renunciamos, ¿verdad? No seamos demagogos ni abrazafarolas. Cada uno aprovecha al máximo los recursos que tiene. Y punto final.

El texto íntegro, aquí.