Resulta curiosa la campaña mediática que en todos los medios de comunicación que se editan en Madrid, sin excepción, se está llevando a cabo para conseguir que Florentino Pérez vuelva a ocupar la presidencia del Real Madrid.

Me parece bien que los diversos grupos mediáticos tomen partido por el ex-presidente ‘galáctico’, aunque creo que deberían ser más comedidos en la formas. Una cosa es apostar por un personaje concreto y otra es pretender, como se desprende de los diversos artículos de opinión de Relaño, Inda (algún día me explicará alguien qué méritos ha hecho este elemento para dirigir Marca, más allá de luchar para que Pedro J. Ramírez disfrutara de su piscina ilegal cuando maldirigía El Mundo en Baleares) y los demás ‘gurús’ de la prensa madrieña, que sea elegido por aclamación.

Hasta el día de hoy, el Real Madrid es un club de fútbol propiedad de sus socios, y éstos tienen la potestad de elegir al presidente que les dé la gana. Creo que la masa social del Madrid no es tonta, y espero que se olviden de ese afán de entronizar a Pérez que corre por el entorno del club (allí también existe) sin valorar antes las diversas opciones y candidaturas, Ramón Calderón incluido.

Los salvadores (de la patria o de los clubes) no existen y bien haría cualquier socio en recelar de quien se presente como tal.

Cuando la ocupación napoleónica daba sus últimos coletazos en España, el pueblo (?) reclamaba a voz en grito la vuelta al trono de Fernando VII, apodado ‘el deseado’. El rey volvió y se convirtió, gracias a su ineptitud, en un lastre para el país. Que tome nota quien desee tomarla y que se haga la voluntad de sus socios, no la de un ente tan perverso e interesado como la prensa deportiva.