Aún me tiemblan las piernas tras el golazo de Iniesta en Stamford Bridge. Estoy tan alucinado como asombrado por el lamentable arbitraje de anoche que, por una vez y no como ocurrió en el partido de ida o en aquel lejano 4-2 arbitrado por Collina, nos benefición frente a los ‘blues’.

Luego ampliaré el post, pero quiero dejar una cosa bien clara: la temporada es un completo éxito pase lo que pase en Mestalla y en el Olímpico de Roma. Llegar a dos finales y ganar la Liga (porque está ganada ya) es algo que ni los más optimistas pensaban hace ahora nueve meses, cuando Guardiola se hizo cargo de la plantilla.