Aún es pronto para lanzar las campanas al vuelo, pero creo que la paciencia que en este y otros blogs pedía para el equipo ha empezado a dar sus frutos. Creo que el partido de Stuttgart es el que va a marcar el devenir inmediato del Barça y creo, también, que el once de Rijkaard vencerá este martes en Alemania.
Espero que lo haga manteniendo el juego de los últimos cuatro partidos y, si puede ser, con Ronaldinho en el equipo. Eso demostraría no sólo el compromiso del brasileño con sus compañeros (del que no he dudado nunca), sino también que Rijkaard tiene la personalidad suficiente para aislarse del entorno y para obrar tal como le dicta su conciencia. Es la hora de las dos erres.

¿Alguien ha notado cómo han desaparecido los periodistas ventajistas a la que se han dado tres resultados positivos? Quienes no creáis que este mundo funciona así, esperad a que se pierdan dos partidos (espero que no ocurra) y les veréis afilar su pico de buitres.