El próximo día 19 de abril, Sandro Rosell presentará su libro “Bienvenido al mundo real”, donde -según se ha filtrado ya- cuenta su versión acerca de los problemas que le llevaron a dimitir como vicepresidente del Barça, además de echar ¿luz? sobre algunos aspectos controvertidos del funcionamiento deportivo y social del club desde que la actual Junta Directiva accedió al poder. Cada uno es libre de hablar cuando y como quiera, pero me parece inoportuno (muy inoportuno, diría) que el libro se publique justo ahora, en el momento en que el Barça se está jugando su acceso a la final de la Liga de Campeones.
Sé que el 23 de abril es el día de Sant Jordi (fecha dedicada al libro por excelencia) y que es posible que haya sido la editorial quien, desde una perspectiva meramente económica, haya programado la presentación de esta especie de memorias, pero creo que el tirón del personaje hubiera garantizado el éxito de igual modo si se retrasado o avanzado un par de semanas en el tiempo. Conociendo cómo las gasta la prensa deportiva (la barcelonesa y la madrileña) y la guerra de medios entre Sport y Mundo Deportivo, me veo venir que se va a hablar más de lo que cuenta Rosell en el libro que de la eliminatoria Barça-Milán (la ida es el 18 de abril y la vuelta, el 26). Sin duda, el libro será interesante y dará para muchos más comentarios, pero tal vez el protagonista debería plantearse si el título que -dicen- había pensado para el libro (Cuando ganan los malos) no se le podría aplicar a él en este caso. Triste costumbre la que tenemos los culés de canibalizarnos entre nosotros mismos, incluso cuando el equipo funciona bien.