Mourinho es un tipo que domina todo lo que rodea a un partido de fútbol mejor incluso que lo que ocurre en el terreno de juego. Siempre ha sabido evitar la presión sobre sus jugadores y hacer que las iras del público, la prensa y el equipo rival recaigan sobre él. En este sentido, es un crack.

Si embargo, creo que en esta ocasión va a dar con la horma de su zapato. Estoy convencido que ni el equipo ni el entrenador del Barça responderán ni una sola de las lindezas que ese portugués largue por esa boquita. El “nos vemos en la vuelta” que soltó Guardiola en la rueda de prensa de San Siro es más que significativo.

Y debe ser, también, el eje que nos articule a todos para crear el mejor ambiente posible, el caldo de cultivo que alimente la remontada que todos esperamos y que, sin duda, es más difícil de lo que parece.

De la prensa no hablo, porque sé que empezarán el domingo a azuzar el fuego y a caldear las cosas. Error. Enorme error.

Por una vez, seamos doblemente listos: creamos en el Barça ignorando al enemigo italiano pero, sobre todo, acudamos el sábado a apoyar al equipo frente al Xerez. Nos va la liga en ello.