Sentía verdadera curiosidad por saber cómo habría afectado a los equipos ingleses el doble enfrentamiento con Barça y Real Madrid de esta semana en la ida de los octavos de final de la Champions League. Por lo visto, todo sigue igual: el Arsenal ha vuelto a perder fuera de casa (1-0 contra el Blackburn Rovers), mientras que el Chelsea ha ganado sobre su lamentable patatal al Portsmouth (vice-colista de la Premiership) con dos goles de Lampard y Robben.
El rival del Madrid ha encontrado en el Blackburn -un equipo que lucha por meterse en UEFA con Mark Hughes en el banquillo- la horma de su zapato, con jugadores que han sabido presionar a Cesc Fàbregas hasta asfixiarlo, dejando así sin cerebro al equipo de Highbury. Un gol de Pedersen a pase del galés Craig Bellamy (una verdadera bala, este tipo) ha sido suficiente para condenar a los gunners, a los que el árbitro ha escamoteado un flagrante penalty a Cesc a pocos minutos del final. Mientras espera al Madrid, el Arsenal está ya a 28 puntos del primero.
En cuanto al partido del Chelsea, habría varias cosas que comentar. La primera y más remarcable es que Mourinho ha substituido a Del Horno a los 30 minutos del primer tiempo para dar entrada a Duff y, al menos aparentemente, el lateral vasco no tenía problemas físicos. ¿Habrá pagado el famoso “teatro¿?” de Messi?
El entrenador portugués ha dejado en el banquillo a Makelele, a Carvalho y a Gudjohnsen y el equipo ha notado esas ausencias, porque sólo Robben podía desbordar y crear peligro. Ni Lampard ni Essien eran capaces de hacer jugar al Chelsea, que se estrellaba constantemente contra la sólida -aunque escasa de calidad- formación del Portsmouth (Pompey, para los amigos). 0-0 al descanso y a Mou no le ha quedado más remedio que hacer entrar a Makelele, ese jugador que hoy siguen echando de menos en Madrid gracias a la visión de Florentino Pérez. A la que el francés ha empezado a recuperar balones, quince minutos han sido suficientes para crear dos ocasiones claras y otros tantos goles que bastan para que el líder de la liga inglesa amplíe a quince puntos su ventaja con el segundo. Veremos cómo responde el Manchester United.
Ahora la pregunta hay que trasladarla a nuestra liga: ¿cómo responderán Barça y Madrid a sus compromisos de este fin de semana? Empezaremos a saberlo en unas pocas horas.
Y mientras, el Valencia aguarda silencioso.