El penalty no fue penalty. Roberto Carlos no puede decirle a un árbitro y a su asistente que son “una mierda”. El presunto penalty de Oleguer a Ronaldo tampoco lo fue. En algunos blogs he leído que se han confundido los gritos de apoyo a Oleguer (O, O, Oleguer) con otros de carácter racista a Roberto Carlos. Zidane debería retirarse a final de temporada. El Barça debería plantearse la razón de tantas lesiones de isquiotibiales. Iker Casillas es, sin duda, el mejor portero del mundo. A Beckham no se le ve en los partidos importantes. Deco debería volver a soltar el balón con uno o dos toques, como hacía antes. Eto’o no puede estar en la banda. Los árbitros son, junto a algunos presidentes, lo peor de esta liga.
Dos premoniciones:
1. Si sigue jugando así, el Barça volverá a golear a la que convierta una ocasión clara. Espero que sea este miércoles.
2. El entorno del Real Madrid (léase, la prensa) debe olvidarse de absurdas acusaciones de corrupción (villaratos y demás historias) y ayudar a crear el caldo de cultivo para que el club lleve a cabo de verdad la revolución a fondo que necesita. Si no, las cosas seguirán igual.
Respecto a la situación actual del Barça y, sobre todo, de su entorno, coincido al 100% con el artículo que publicó David en Fútbol Arte y que podéis leer aquí.