Ronaldinho no jugará los dos próximos partidos del Barça: ni el sábado contra el Murcia ni el martes contra el Sevilla. No sé si está lesionado o no y, francamente, si se confirma lo que os voy a contar -que se confirmará- ya me da igual.
Según un estudio de France Football del pasado mes de abril, Ronaldinho ingresó en 2006 (los datos del ejercicio 2007 aún no ha salido) un total de 24 millones de euros, repartidos en 8,5 millones en concepto de salario, 500.000 euros en primas y 15 millones de contratos publicitarios. Es decir, que el 62,5% de las ganancias del brasileño proceden de ingresos por publicidad (de los que el Barça, dicho sea de paso, no ve ni un céntimo). Natillas, patatas, ropa deportiva, videojuegos, coches y un sinfín de productos cuyas campañas se emiten en países de todo el mundo (no hay más que buscar en Youtube para ver lo que no vemos aquí) y cuyos spots publicitarios se ruedan, desde 2003, cuando Ronaldinho llegó a España, en Barcelona. ¿Y qué? Os preguntaréis.

La historia
Pues resulta que, curiosamente, el sábado día 12 de enero (Barça-Murcia) y el martes día 15 (Barça-Sevilla) hay previsto y confirmado uno de esos rodajes. En concreto -y sin dar nombres concretos, aunque podría hacerlo- se trata de un anuncio de un complemento dietético para deportistas fabricado por una compañía perteneciente a una polémica multinacional norteamericana de estructura piramidal, conocida por vender poco menos que elixires de la eterna juventud. La campaña, en principio, se emitirá únicamente en Estados Unidos y Canadá y cuenta con el reclamo del brasileño y la excusa de buscar niños y niñas futbolistas para promocionar la barrita energética de marras.
De los dos días de producción -sábado y martes, repito, días de partido- Ronaldinho sólo debe acudir al rodaje un día, aunque el otro (el que no ruede) debe asistir a un acto promocional (con sesión de fotos, probablemente) de la misma empresa.
No tengo nada contra los anuncios de Ronaldinho, faltaría más. Pero me pregunto quién ha sido la lumbrera que ha hecho coincidir los rodajes con dos partidos oficiales.
Opción A. La agencia de publicidad o la multinacional. Si ha sido así, ambas han demostrado tener muy poca vista, porque deberían saber que antes o después, como ocurrió antes de la Supercopa de Mónaco, esto se sabría. Y si se monta el pollo que debería montarse, la empresa no estará demasiado contenta si tiene intereses en España.
Opción B. Ronaldinho. Si ha sido el jugador, su hermano o alguien de su entorno o de su holding (porque el brasileño es una verdadera empresa), me parece aún peor. Significaría que se ha perdido a un futbolista para ganar a un vividor que prioriza los aspectos comerciales (como decía, casi dos tercios de sus ingresos) a los deportivos, olvidando que los primeros proceden directamente de los segundos: si no rinde, si no maravilla al público, no hay pasta.

Mis dudas
El club: ¿Sabe el Barça algo de todo esto? Si lo sabe y teniendo en cuenta la que está cayendo y que no percibirá un solo euro, ¿lo permitirá?
Ronaldinho: ¿Pretenderá sentarse en el banquillo o en la grada y aparentar una lesión después de pasar por algún plató o set de rodaje? ¿Tendrá el valor de ponerse a las órdenes de Rijkaard para jugar algunos minutos tras rodar un anuncio el mismo día de un partido?
Rijkaard: ¿Está al corriente de este asunto? Espero que no; lo contrario me sorprendería mucho. Si no lo sabe, ya tiene la excusa perfecta para dejar al brasileño fuera de la convocatoria como si su tendinitis fuese crónica.
A mí, que siempre he defendido a Ronaldinho y he confiado en su recuperación, ya me da igual. Tendré que empezar, como Fabián Ortiz, a llamarle Borraldinho.