El fútbol es así. No hay enemigo pequeño. Los partidos duran 90 minutos y hasta que el árbitro no pita no se puede dar un balón por perdido. Qué difícil es ser merengue en Catalunya. Contento por mi gol, pero lo más importante es la victoria del equipo. Tuvimos ocasiones pero no supimos materializarlas. Lo que pasa en el campo se queda en el campo. Cristiano Ronaldo es el mejor jugador del mundo y merece el balón de oro. Lo dimos todo en el campo pero nos faltó lo más importante: el gol. Hay que ir partido a partido. El balón no ha querido entrar. En el campo somos once contra once. Ni ahora somos tan buenos, ni antes éramos tan malos. A veces el fútbol es injusto. Ahora hay que pensar en el siguiente partido. Si perdonas al rival, lo acabas pagando. El Barça juega bien, pero los catalanes son… Esa es la grandeza y la miseria del fútbol. Los goles no se merecen, se marcan. Los penalties son una lotería.