Hoy he salido a tomar un aperitivo con mi mujer, mi hija y la camiseta del Athletic Club que compré en Bilbao hace un par de años. El camarero del bar (en Santa Coloma de Gramenet, feudo merengue donde los haya en Catalunya) me ha dicho:
– ¡A ver si ganáis hoy al Madrid!
– Todo dependerá de cómo se hayan recuperado del chorreo. De todos modos, yo soy culé y me he puesto esta camiseta para dar por saco a los merengues de por aquí, contesté. El camarero, un señor de cierta edad, soltó una carcajada y nos sirvió la cerveza, las bravas y los chocos.


Luego miré a mi hija y vi una mirada transparente, limpia de vicios y malos hábitos, y comprendí que hay cosas más importantes que un puto partido de fútbol. Esbocé una sonrisa y visualicé la pierna izquierda de Yeste golpeando una falta directa a la escuadra derecha de Casillas.
La Estrella Dorada me supo a gloria.

La foto es mía.