Según todo aquel que se empecinaba en menospreciar las goleadas y el buen juego del Barça diciendo que todavía no había jugado contra nadie, hoy debutaba el equipo de Guardiola. Y lo ha hecho a lo grande, deshaciéndose de un Sevilla que no ha sabido frenarle.

Control, posesión (cerca del 70%) y, a diferencia del año pasado, ese juego de toque se ha reflejado en el marcador. Mientras el Real Madrid se dejaba el prestigio y la prima en Getafe, hoy hemos visto sobre el Sánchez Pizjuán un equipo enorme, capaz de hacer que el Sevilla pareciera mucho peor once de lo que realmente es.

La velocidad y la chispa de Eto’o (¡qué gran gol!), el talento de Messi (¿qué decir de Messi?) y el control de un centro del campo espectacular han bastado, junto a la solidez defensiva, para desarbolar al equipo de Jiménez. Un equipo, por cierto en el que parece increíble que un tipo con un sobrepeso como el que luce Mosquera pueda ser titular.

Publicaba Guso en su blog que el Tourmalet no se iniciaba hoy, sino que el verdadero es el de la segunda vuelta. QUizás sea cierto, pero hoy el Barça ha ganado la etapa prólogo y se ha enfundado, una vez más, el maillot amarillo.