Así, robándole el título a una exposición de pintura y a un libro del gran Manolo García, cierro el blog hasta que vuelva el fútbol.

Lo hago después de que VIlla haya redondeado un magnífico equipo, de que Sandro Rosell haya arrasado en las elecciones a la presidencia del Barça, de que la selección española de fútbol se hiciera con el campeonato mundial y de que la prensa madrileña se rinda (sólo por un mes, no nos engañemos) al estilo de juego made in La Masía.

Aún quedan dos semanas de trabajo, pero ya empiezo a ver el momento de olvidarme de las entrevistas, los reportajes y el puñetero Openoffice.

Disfrutad del verano y nos vemos a la vuelta. Estoy convencido de que la próxima temporada nos lo pasaremos bien.