No hay nada peor que creerse el centro del mundo cuando uno es poco menos que nadie. Se acercan las elecciones a la presidencia del Barça y Oriol Giralt, aquel “socio de a pie” que promovió con su esfuerzo, su dinero y sin el apoyo de nadie la moción de censura, vuelve a buscar sus diez minutos de gloria.

Si Laporta, como dicen y publica El Triangle, no ha sido claro con el dinero gastado en el espionaje o con las condiciones del contrato cno Mediapo, que se depuren responsabilidades. Y si alguien tiene que ir a la cárcel (o simplemente, a su casa), que se vaya. Pero que el ser superior nos libre de mesías salvadores y de personajes grises que buscan un asiento en alguna de las candidaturas (a ver dónde queda aquello de “no busco un puesto en la directiva del Barça” que dijo durante la moción).

¡Se han gastado 300.000 euros para espiar a cuatro vicepresidentes!

Imagínese lo que habrán hecho conmigo…

Declaraciones de Oriol Giralt en El Larguero de la Cadena Ser. Se puede ser más listo o más tonto, pero desde luego no más modesto.