A la hora de escribir este post se ha escrutado poco más del 41% de los votos que los socios del Barça han emitido hoy en el Camp Nou. Si se confirma la proporción, la Junta Directiva habrá perdido la votación pero podrá seguir al frente del club por un estrecho margen. Muy estrecho.

 

¿Qué ocurrirá ahora? En mi opinión, y dada la perenne vocación que tenemos por cumplir los Estatutos del club al pie de la letra en los últimos años, la Junta debe agotar el mandato y convocar las elecciones en 2010. Pero el presidente Laporta debería tener el coraje para dar un paso al costado y dejar que sean sus compañeros de directiva quienes tomen las riendas del club. No ocurrirá, supongo, pero creo que dado que toda la polémica se ha centrado en su persona sería lo más justo y lo mejor para el club.

 

Por otro lado, soy de los que piensan que las dos partes -promotores de la moción y directivos- han perdido. Los unos no han logrado su objetivo final; los otros han quedado tocados. Espero que todos tengan la elegancia -brillante por ausente en la campaña- de aceptar los resultados y pensar en lo mejor para el club, no para sus egos. Porque, de lo contrario, habría un tercer y más importante perdedor: el Barça.